¿Te imaginas qué pasaría si, al menos por unas horas, fueras el dueño de una empresa tan gigante como Google? Al parecer no hay que ser un genio para ello sino más bien estar atento a algún descuido que permita no sólo sacar tajada, sino quedarse con todo. En esta nota conoceremos algunos insólitos casos donde las empresas del nido techi perdieron el control.

Esto sucedió con un estudiante de Massachusetts llamado Sanmay Ved que navegando por Internet se encontró con que el dominio de Google estaba disponible para registrarlo. Sin demoras hizo lo propio por una suma de doce dólares y con ello obtuvo la titularidad del sitio Google.com.

Muy feliz con su hallazgo y, quizás sin saber qué hacer con tremendo poder en un click de oportunidad, publicó la experiencia en su perfil de LinkedIn, con lo que no sólo ganó unos cuantos comentarios sino el rápido llamado de Google para anular la operación.

Eso sí, por escasas horas, Sanmay no sólo se adueñó del dominio de Google sino que podía controlarlo, lo gracioso es que esto lo logró gracias a la información proporcionada en un búsqueda realizada en Google Domains, la interfaz que se utiliza para registrar dominios y que es propiedad del mismísimo gigante.

Si bien la compañía no dio su versión de los hechos, los medios que se hicieron eco de lo sucedido durante unas pocas horas no demoraron en recordar que en el año 2003 pasó lo mismo con Microsoft que olvidó de renovar el registro de Hotmail.com.uk luego de su vencimiento y tuvo que pujar por él.

El caso es que la mayoría de los dominios de este tipo cuentan con un sistema de renovación automática para que justamente no sucedan este tipo de errores. Aún así, tanto Google como Microsoft pudieron retomar el control de sus dominios sin llegar a ninguna instancia legal.

La máquina Intel

No todos los casos quedan en el recuerdo con la misma gracia con la que el estudiante de Massachusetts puede retratar su experiencia. En otros, hay más en riesgo que una simple oportunidad de ser dueño y señor de una marca.

Intel, la firma reconocida en la fabricación de microprocesadores, es también señalada como una de las empresas que defiende su reino con la mayor crudeza. Hasta el momento se han conocido unos ochenta dominios que han sido recuperados por la compañía mediante litigios legales que siguen hasta las últimas consecuencias sin importar el tiempo que lleven. Según Intel, es la forma de terminar con los piratas informáticos y los negocios ilegítimos.

Sin embargo, no todos son casos de oportunismo. En el 2012 la empresa perdió dos demandas que había iniciado contra los sitios mexicanos intelcompras.com e intelsitio.com que operaban desde hace ocho años para entonces y cuyo funcionamiento representaba el ingreso y forma de vida de sus propietarios. Intel entendía que estaban haciendo uso de la popularidad de su nombre por lo que pedía la cancelación de los registros, pero con el correr de los meses pidieron más bien que ambos sitios pasen a la titularidad de la firma.

Pero para el Centro de Arbitraje y Mediación de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) y el National Arbitration Forum (NAF), entidades donde la empresa presentó las demandas, no se trataban de sitios que incurran en ningún abuso, mala fe o intención de lucrar con una marca conocida y tras desestimar las múltiples presentaciones permitió que estas firmas sigan operando con los dominios tal y como lo hacían hasta el momento.

Trademark Clearinghouse

Si de mantener el dominio de una empresa se trata, mucho se ha trabajado en este sentido para concientizar a las firmas más representativas, al menos. En ello, se ha puesto en marcha el proyecto Trademark Clearinghouse que son dominios de nivel superior genérico que ofrecen a cada marca más opciones para sus direcciones web, en concreto, son extensiones para los sitios del tipo .nike, .sport, .intel, etc.

Según aseguró a Expansión.com María Eugenia González, responsable del área de dominios del departamento de nuevas tecnologías de Pons Patentes y Marcas, “Los dominios en Internet son los activos digitales más importantes de cualquier empresa, y por ello es necesario protegerlos correctamente. Estas nuevas extensiones no sólo servirán para potenciar la marca y posicionarla en la Red, sino que serán esenciales para ampliar la seguridad de la propia compañía en la web y mejorar la confianza del consumidor”.

Además agregó que “Si eres una gran compañía, es esencial contar con una estrategia de marca global y proteger tu nombre tanto en el mundo online como en el offline. Así, la empresa será la única que tenga derecho a utilizar esa marca y no deberá acudir a los tribunales posteriormente para recuperar un nombre de dominio”.

En este sentido, la Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números (Icann) ideó un sistema de dos fases para dar prioridad al registro de nuevas extensiones. En la primera etapa, llamada Sunrise, solo los titulares de las marcas podrán solicitar las extensiones, y en la segunda etapa, denominada General Availibity, cualquiera podrá solicitar una denominación dentro de las terminaciones existentes.

La mayoría de las empresas más conocidas en el segmento han vivido alguna experiencia para sostener el dominio de sus marcas en la web. La recuperación de un dominio ha sido más fácil o difícil para cada caso, sin embargo, según María Eugenia González, ni la empresa más chica, ni la más grande todavía ha aprendido la lección y siguen descuidando la protección de sus marcas en la web.

Fernando Llorente
DonWeb.com