“En el momento nos pareció una fatalidad del destino, y seguimos creyendo que fue una accidente pero ahora con dudas”. De esa manera y con gestos de dolor, María Isabel Cardozo de De Félix se refirió a la muerte de su esposo Alfredo, el ex comisario que perdió la vida el domingo a la madrugada en un dudoso hecho mientras circulaba con su coche por la ruta provincial Nº 1, a la altura del paraje Los Cerrillos.

 

En diálogo con el programa Diez Puntos por Radio 2, la viuda del también ex director de Drogas Peligrosas de la Policía manifestó que le aumentaron las dudas en torno al suceso, que podría haberse tratado de un homicidio.

 

María Isabel aseguró que tienen en su poder una fotografía del coche en que murió el ex policía, tomada por un particular tras el vuelco que acabó con la vida de De Félix, donde “se ve claramente” que éste está adentro del vehículo.

 

“Mi hija la vio y me dijo: «Mirá, mamá, en la foto se ve la cara de papá por el espejo retrovisor, estaba adentro del auto»”, relató la mujer en entrevista con Luis Novaresio.

 

Esto confronta con el hecho de que la policía encontró el cuerpo del funcionario a varios metros del coche, como si hubiese sido despedido luego de los tumbos.

 

Además, Cardozo confirmó la existencia de amenazas telefónicas que toda su familia estuvo recibiendo desde hace varios años, pero puntualmente “unos 25 días atrás”. “Y ese tema está muy claro –enfatizó–, él fue citado para integrar la Asociación Anticorrupción porque la doctora Laura Cosidoy consideraba que era la única persona honesta que quedaba para trabajar allí. Y desde ahí comenzó a recibir amenazas”.

 

La viuda detalló otro hecho que levanta las sospechas en torno a la muerte de De Félix: “Como mi marido las tenía bien puestas, un día por teléfono desafió a una persona que lo amenazó a encontrarse cara a cara, pero ésta nunca apareció en el hotel de Santa Fe donde Alfredo lo citó. Cuando volvía hacia Reconquista –donde reside la familia– por la ruta Nº 1, un auto que lo perseguía se le puso al lado y entonces mi marido lo apuntó con un arma. El hombre se sorprendió y le dijo «¡Pará,  de Félix, no pasa nada! », dejando en claro que lo conocía”

 

“Este hombre –continuó la mujer– dijo que lo venía siguiendo para guiarse en la ruta, porque tenía el parabrisas roto, pero en realidad el vidrio no tenía anda. Le tomamos la patente y averiguamos después que era un auto registrado en Buenos Aires”.

 

Este lunes, la jueza Cosidoy había pedido intensificar las investigaciones en torno al caso.