La historia está recorriendo el mundo. En China, un elefante recién nacido fue rechazado por su madre y el pequeño animal se expresó a través del llanto.

La madre agredió al pequeño animal poco después de nacer el pasado 30 de agosto, provocándole una importante herida en una de las patas. Los cuidadores pensaron que había sido un accidente y, tras curar al recién nacido, lo devolvieron a las instalaciones donde se encontraba la madre.

El segundo intento fue en vano. La madre reaccionó de la misma manera, rechazando al pequeño animal.

Por lo sucedido, el elefante bebé fue separado definitivamente de su madre, y según un trabajador de la reserva, el pequeño comenzó a llorar durante cinco horas.

El hecho, que sucedió en una reserva de vida animal ubicada en Rong-cheng, China, sorprendió a los cuidadores, y las imágenes ya recorre el mundo.