La inflamación es una respuesta inmunitaria de nuestro cuerpo, que se desencadenada por esfuerzos, agentes externos, bacterias o enfermedades, y puede causar dolor y enrojecimiento de la zona afectada.

La inflamación sirve para aislar la zona dañada, eliminar al agente agresor y protegerla de infecciones o lesiones mayores. Puede aparecer por una picadura, un corte o un esguince, pero no ocurre solamente por accidentes o lesiones, y con frecuencia no es una reacción local sino sistémica.

Además, algunas enfermedades y malos hábitos pueden provocar cuadros inflamatorios, según consignó Mejor con Salud. Prácticamente todos los órganos del cuerpo pueden sufrir inflamación. Desde el estómago (al reaccionar a una comida en mal estado), al útero (por una infección) o las articulaciones (en caso de artritis). En cada caso el origen y la respuesta inflamatoria son diferentes.

Hábitos que promueven la inflamación

1. Consumir alimentos inadecuados para tu organismo: alimentos ultraprocesados y cargados de aditivos y calorías promueven la inflamación en el tracto digestivo, ya que altera la flora microbiana del intestino. Si la barrera intestinal se ve comprometida, podemos desarrollar intolerancias alimentarias, pero también enfermedades inflamatorias.

Una dieta sana, cargada de vegetales, ácidos grasos esenciales y proteína (vegetal o animal) puede prevenir y ayudar a tratar la inflamación.

2. No prestarle atención a lo que usamos en el día a día ¿Te ha pasado que al despertarte sentís que tu cuerpo está hinchado y te duelen las articulaciones? Puede ser culpa de tu postura al dormir, pero también del colchón que usás. La silla en la que trabajas a diario, una postura incorrecta, calzado o una ropa muy ajustada que no permita una buena circulación pueden generar inflamación en distintas zonas del cuerpo. Elegir bien los muebles y la ropa de uso diario y evitar movimientos repetitivos puede prevenir molestias e incluso enfermedades a largo plazo.

3. Comer demasiado: tener sobrepeso puede generar diversas molestias y hacernos más propensos a sufrir ciertas enfermedades. Mantener por mucho tiempo un peso elevado para nuestro cuerpo puede hacernos sufrir de inflamación en las articulaciones. Además, es una causa de artritis y otras enfermedades crónicas. La vida sedentaria debilita los músculos que se inflaman con más frecuencia. Prestá atención a tus hábitos diarios, mantené una buena alimentación, higiene y salud en general.