Existe una vieja teoría filosófica que indica que “todo lo que tiene un contrario nace de ese contrario”, frase que tranquilamente puede aplicarse a los estados de ánimo que demostró el técnico rojinegro Pablo Marini en las dos últimas jornadas de su trabajo al frente del plantel de Newell’s. Pomelo pasó de la euforia a la tensa calma, de la alegría a la preocupación: todo en sólo 48 horas.
La incorporación más importante de la Lepra en esta pretemporada, la del Flaco Rolando Schiavi, dibujó en el rostro de Marini una sonrisa indeleble durante toda la jornada del martes. Pero un tema recurrente en los días previos al inicio de los diferentes torneos de AFA, la llegada de los benditos transfers de los jugadores incorporados, reemplazó los gestos de satisfacción del DT por otros de honda cavilación. Marini es conciente del trastorno que originaría en sus planes previos al debut con San Lorenzo la no habilitación de sus nueve refuerzos.
Uno de los casos que más preocupa al entrenador leproso es el del delantero paraguayo Alejandro Da Silva, el único que cumple con las características de centrodelantero en el plantel, independientemente de Pablo Vázquez, quien aún no fue confirmado como futbolista incorporado a Newell’s. Pero también esta situación implica a los recientemente llegados Rolando Schiavi, Diego Torres y Matías Donnet, titulares indiscutidos para el DT.
A propósito de los anterior, uno de los jugadores afectados, el paraguayo Da Silva, manifestó: “Estoy con mucha ansiedad por que se solucione todo y poder empezar el campeonato; con mucha ilusión de poder hacer bien las cosas después de realizar una pretemporada dura; bueno, esperando lo que va a ser el debut en este campeonato tan importante”. El delantero llamado a sustituir a Tacuara Cardozo luego agregó: “Han llegado jugadores de valía y junto con los que estaban se ha formado un gran plantel, tenemos confianza en que podemos hacer un gran campeonato”.
Da Silva y la espera por su debut en Newell´s


