Matías Manna (*)
En un mes se carga el tanque de los futbolistas para toda la temporada. Triple turno para todos y a las seis y media de la mañana al gimnasio. Zapatillas y a correr 12 kilómetros por los bosques, campos o playas. Priorizaremos los aspectos generales de las condiciones físicas como fuerza, resistencia, velocidad; luego la pelota.
El semiólogo francés Roland Barthes en su libro Mitologías resume que un mito es un habla, un mensaje, un texto que con palabras o sin ellas tiene el propósito de comunicar. En el fútbol, sobre todo en tiempos de pretemporadas, es bueno repasar mensajes míticos que dan por sobreentendido cuestiones para, luego, poder refutar o reivindicar.
“Aviones, muchachos, aviones van a ser”, el grito se debe repetir por estos tiempos en boca de cada profe físico en cada pretemporada. Pero más allá de la coincidencia, los métodos y los desarrollos de las pretemporadas difieren determinadamente a lo largo de los diversos equipos de nuestro fútbol. Algunos entrenadores modificaron la planificación cambiando perspectivas tradicionales que bien podrían enmarcarse con los mitos transcriptos en el primer párrafo.
Cuando José Mourinho aterrizó al Real Madrid en junio de 2010, los jugadores del equipo español se sorprendieron: “Solo hacíamos partidos reducidos, jugábamos todos los días en un campo que variaba de amplitud, con porterías que aumentaban o disminuían de número o tamaño". No había rampas ni obstáculos para saltar, ni carrera continua ni trabajos específicos de potencia.
En su libro ¿Por qué tantas victorias? argumenta Mourinho que sus entrenamientos nunca se hacen sin la pelota porque giran desde el principio alrededor de la organización futbolística: “Yo no creo en equipos bien o mal preparados físicamente, sino en equipos identificados o no con una determinada matriz de juego. Porque la adaptación fisiológica es siempre específica de esa forma de jugar. Las preocupaciones técnicas, físicas y psicológicas, como la concentración, surgen por arrastramiento".
“Históricamente, casi toda la preparación física fue ajena a las necesidades del futbolista y del juego porque venía inspirada por el mecanicismo y el conductismo. Los viejos preparadores procedían del atletismo y se habían inspirado en la teoría de la linealidad. Pero si hay algo que no es lineal es un ser vivo. Mucho menos un equipo compuesto de 25 seres vivos. En el fútbol, entrenar el físico sin el balón es como entrenar la fuerza del brazo de Nadal sin integrar el brazo al resto del cuerpo", dice el español Juan Manuel Lillo.
Por estos lugares, hay equipos que se enmarcan en la reconceptualización y no realizan ejercicios físicos exclusivos. Algunos eligen usar la pelota desde el primer día por pura moda nomás y otros lo realizan pensando en transmitir una identidad y un patrón de juego desde el primer segundo. Y otro buen grupo de entrenadores no realizó grandes modificaciones en sus ejercitaciones comparando pretemporadas de cuando ellos eran futbolistas.
Paco Seirul.lo, encargado de la metodología de entrenamiento del Barcelona, nos ayuda a aclarar éstas mitologías de pretemporada: “Ya no se plantea, como hace quince años, como una sobrecarga de entrenamientos físicos durante una semana para llenar el depósito sino que depende de muchas variables específicas de cada vestuario. El primero, la cantidad y la calidad de los jugadores, el concepto de juego que quieres aplicar; el número y la intensidad de las competiciones en las que participas; el calendario competitivo... No se puede hacer una planificación contra la fisiología humana. Es más productivo que los haga en un partidillo. Al jugador se le hace más entretenido que recorrer una distancia fija sin balón 20 veces seguidas”.
Enero mes clave para conocer características de un entrenador. Mientras el foco se pone en el preparador físico, una pretemporada más que cargar combustible al futbolista puede contribuir a llevar a la práctica una idea de juego específica. Señor entrenador, dime cuantos pases da tu equipo durante enero y te diré quien eres.
(*) Matías Manna (@matiasmanna) es autor del libro Paradigma Guardiola (Ara Llibres), creador del blog que lleva el mismo nombre. Entrenador de fútbol profesional y asesor e integrante de cuerpos técnicos de nivel internacional, nacional y regional. Egresado de la carrera de Posgrado Comunicación Digital Interactiva (Universidad Nacional de Rosario) – Licenciado en Periodismo (UNR). Docente universitario. Gestor de @ParadigmaPep, medio de comunicación rosarino con más seguidores en Twitter


