La justicia Italiana dio a conocer en Roma la sentencia a cadena perpetua contra cinco represores argentinos que actuaron en la Escuela de Mecánica de la Armada durante la dictadura militar. (1976-1983) por la desaparición de tres ciudadanos italianos.

La pena es para el ex capitán Alfredo Astiz, los capitanes de navío Jorge Eduardo Acosta y Raúl Vildoza, el contralmirante Antonio Vañek y el prefecto naval Héctor Antonio Febres.

En su acusación el fiscal romano Francesco Caporale, los considera responsables de haberlos torturado y secuestrado cuando formaban parte del "Grupo de Tareas 3.3.2." del centro de detención de la Esma.

Ninguno de los imputados se presentó ante el tribunal, porque no reconocieron la legitimidad de la Justicia italiana que los procesó en rebeldía como lo permite la ley de ese país.