Por Andrea Deheza
 
Que pasó Modesto “Tito” Vázquez con aquella aseveración que era fundamental para el equipo de la Copa Davis consolidar un dobles y que se iba a trabajar para lograrlo porque siempre había sido una deuda pendiente. Dando por desterrado, de esta manera, el esquema de cuatro singlistas implementado hasta el momento.

Las declaraciones al respecto fueron realizadas recurrentemente por “Tito” desde que tomó su mandato a fines de 2008, después que la Argentina cayera en la final contra España y Alberto “Luli” Mancini se alejara de la capitanía del plantel nacional.

Que cambió de aquella postura a la que todos vieron con agrado y que contó con el apoyo de la comunidad tenística, a la del día del anunció del equipo que enfrentará en los cuartos de final a Kazajstán, en el que al mejor doblista del país, Eduardo Schwank, lo dejó afuera.

“Fue una decisión difícil, había cinco jugadores. Schwank fue candidato hasta último momento, especialmente por su actuación en dobles” dijo Vázquez, y agregó en contraposición: “pero a la hora de decidir tuvo peso el actual ranking de singles de Eduardo que es 189 y que no está pasando un buen momento”.

Cuánto distan aquéllas declaraciones de éstas, en la que ha conformado un equipo con cuatro simplistas: David Nalbandian, Juan Martín del Potro, Juan Ignacio Chela y Juan Mónaco. ¿Y los doblistas?.

¿Y los méritos de Schwank? Semifinales de dobles en Wimbledon y el Us Open y recientemente final de Roland Garros, sin dejar de lado las actuaciones en la Davis en compañía de Nalbandian y Zeballos.

La designación de Mónaco, por sobre la de Schwank, fue para conformar dupla con Chela -aunque el tandilense nunca haya participado en dobles por la Davis- y por si Nalbandian llegará a tener algún inconveniente físico a la hora de entrar a la cancha.

Entre los por qué de la elección de los singlistas por los doblistas y de tantas repuestas carentes de coherencia lo único que queda claro es que se dice lo que no se hace, que se habla sin convicción o en todo caso y para decirlo de una forma más sencilla, se borra con el codo lo que se escribe con la mano. Entre el dicho y el hecho esta el nombramiento de Juan Mónaco.

Fuente: www.rosariodeportes.com