La reflexología es una terapia que trabaja sobre las zonas reflejas –tanto en los pies como en las manos. a través de masajes, movimientos y presión que apuntan a restablecer el equilibrio del cuerpo desde una perspectiva holística.

¿Cómo es posible? Porque ambas extremidades "reflejan", a través de conexiones nerviosas y energéticas, todos los órganos de nuestro cuerpo.

Así que, antes de pensar en el color de zapatos conviene saber qué emociones esconden.

Más allá de la humorada, la reflexóloga Verónica Cabral ofrece algunas pistas para entender mejor esta terapia que “no utiliza más que el propio cuerpo”.

“La base es el estímulo de las zonas reflejas que en mi caso es el trabajo podal (pies). Estas zonas reflejan los órganos y sistemas de todo el organismo. Entonces, a través del trabajo, lo que hago es estimular esas zonas con la intención de restablecer el equilibro y favorecer el poder autocurativo del cuerpo”, explica Cabral, en diálogo con Rosario3.com.

La reflexología. como otras terapias complementarias con abordaje general, sostiene que las personas son un todo orgánico, psíquico, emocional y energético.

De allí el planteo de un enfoque holístico que no escinde lo emocional del síntoma físico.

“Lo que se ve en la sintomatología, como fiebre o flema, en realidad es un reflejo físico de lo que está pasando en todos esos aspectos. Dicho de otro modo, ese síntoma es apenas un aspecto: lo visible. Pero eso no quiere decir que no estén involucrados otros aspectos. Lo que sucede a nivel físico está sucediendo en todo el ser humano”, abunda la especialista.
Durante la charla, Cabral –quien también es profesora de danzas contemporáneas y terminó la carrera de terapista ocupacional– hace hincapié en el “poder autocurativo del cuerpo”.

“Todos los seres vivos contamos con un sistema inmunológico que es el encargado de proteger al cuerpo de los agentes tóxicos que puedan agredir al organismo y enfermarlo. Para mantener al organismo saludable, este sistema debe funcionar”, explica la directora de la Escuela de Reflexología.

Los beneficios de esta terapia “natural y complementaria” no son pocos. Alivia el estrés, los dolores musculares, activa la circulación sanguínea, ayuda a desintoxicar el cuerpo y mejorar la calidad del sueño, entre otras respuestas a las que se suman también los resultados obtenidos en concurrencia con la medicina tradicional.

Al respecto, Cabral da cuenta de su experiencia en el Hospital de Clínicas de la Ciudad de Buenos Aires, donde funciona desde 2008 un Departamento de Reflexología.

“En el Hospital se trabaja en los distintos servicios con muy buenos resultados. Por ejemplo, entre enfermos oncológicos y también en el servicio de Obstetricia”, comenta.

“Se trabaja con una perspectiva holística, sabiendo que la estimulación llega a través de las vías reflejas a todo el ser y genera un movimiento en él, por más minúsculo que parezca en un principio”, cuenta Cabral al tiempo que se entusiasma con la posibilidad de compartir el camino desarrollado..

"Es importante saber que la reflexología es una terapia que se puede aprender, que no hace falta tener un conocimiento previo, porque todo eso se va articulando en el proceso de aprendizaje. Si bien se parte de un primer abordaje, con el tiempo y la técnica se llega a poder trabajar perfectamente en reflexología”, completa.