Cuando parece que la frontera de las canciones está agotada y hay poco con espíritu de sorpresa, el estudiante japonés Jon Fujiwara, creó la Re:Sound Bottle. Se trata de un dispositivo escondido en una botella que graba todo lo que suena alrededor y, a partir de allí, le suma una base hasta trasformarlo en una canción.
El invento en cuestión puede registrar desde un aplauso hasta la frenada de un colectivo o el ladrido de un perro. Sólo hay que sacarle la tapa para que empiece a almacenar.
El sistema está “envasado” en la botella y, cada vez que captura algún sonido titila una luz en su interior. Cuando juntó la cantidad de ruidos suficiente, comienza el trabajo de generar las bases.
Es a partir de un software especialmente diseñado que la botella sonora genera un “remix” de, por ejemplo una simple risa. Para detener la reproducción lo único que hay que hacer es sacudir el envase.
"Sentía que algo faltaba a la hora de hacer y reproducir música, entonces pensé en cómo crear una interfaz que genere algún cambio”, explicó Fujiwara, quien es alumno de la Universidad de Arte de Tama en Tokio.
“Los ruidos cotidianos tienen infinatas posibilidades musicales y pueden ayudarnos a reafirmar el costado divertido de la música”, completó el responsable de la Re:Sound Bottle a Discovery News.


