Fernando Ochoa trabajó hasta último momento de sol a sol. O antes, inclusive: hasta cuando transitaba los tramos más complejos de una enfermedad que lo aquejaba encabezó allanamientos, que empiezan de madrugada, todavía de noche. Y era siempre uno de los últimos en irse de la sede de la Policía de Investigaciones (PDI), donde prestaba servicio.
El comisario principal Ochoa era actualmente jefe del Departamento de Investigaciones de la Región 2 (Nodo Rosario) de la PDI. Falleció este viernes, a los 42 años.
Sus compañeros lo recuerdan con un gran afecto "como jefe y subalterno", según fueran parte de su brigada o sus superiores. Y remarcan "que siempre estaba predispuesto al servicio", algo que lo llevó "a trabajar hasta el último día, a sabiendas de las dificultades que padecía y soportaba con hidalguía".
De hecho, hace sólo un mes recibió a El Tres en el ex Batallón 121, para dar detalles de recientes investigaciones en las que trabajó, como el desbaratamiento de grupos complejos dedicados a secuestros virtuales, extorsiones a supermercadistas, entraderas y asaltos a bancos, entre otros.
La carrera de Ochoa iba en ascenso, como el reconocimiento de sus pares. En el mundo policial, era respetado por su compromiso y por su calidez humana. Este viernes, sus compañeros ya sentían su ausencia y participaban de un sentido adiós.
Por decisión familiar no se realizó velorio.



