Los fabricantes de motos suelen elegir a chicas bien torneadas y con poca ropa para publicitar sus productos, una estrategia que se usa para vender casi cualquier cosa.

Ahora bien, qué pasaría si esos mismos anuncios fueran protagonizados por hombres al natural, tan peludos como domésticos.

Esa fue la pregunta de MotoCorsa, un concesionario de Ducati en Portland, Estados Unidos, que convocó a los muchachos que trabajan en la firma  para que repitan las poses de las modelos.

El resultado es la serie "MANigale".

Casi igual, excepto porque no consiguieron sandalias rojas para "pie grande".