Un estudiante de arte taiwanés retrató al superhéroe Iron Man con su propia orina. El minucioso trabajo ganó una competencia de exhibición local.
Detalle no menor: le llevó dos meses encontrar un inodoro que se ajustara a la forma de la cara del "Hombre de Hierro". Y para lograr los colores rojos, negros y verdes del dibujo, consumió diferentes alimentos.
Además, usó su saliva como espuma para terminar de “retocar” la obra, detalló minutodigital.com.
La creación de este estudiante le ganó a 600 competidores durante una exhibición local, en la que dejó un gran olor a amoníaco.
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