Antes del estreno de “La hija del fuego: la venganza de la bastarda”, Eugenia “La China” Suárez habló sobre su presente en Turquía y contó los deseos que quiere cumplir junto a Mauro Icardi, que van desde pasar por el altar hasta agrandar la familia.
“Ahora sí, tengo ganas de casarme, pero no fue un sueño de toda la vida. Y sí, obvio que quiero volver a ser mamá”, contó la actriz.
Luego, entre risas, y ante la pregunta de si alguna vez había revisado celulares de sus parejas por desconfianza, Suárez dijo: “Lo hice dos veces en mi pasado. No me arrepiento porque se bloqueó. Era un teléfono de otra marca, y yo quise hacer captura y lo bloqueé, porque se hacía la captura distinto, como que tenías que pasar la mano así. No sirvo... a mí me mandan a robar y toco timbre”.
Por otro lado, la China aseguró que nunca perdonaría una infidelidad y se refirió a algunos trascendidos que hicieron ruido en 2025. “Si tengo pruebas ni en pedo te perdono”. Y agregó: “(Mauro) me muestra todo, yo veo todo, y tiene muy claro. Él es igual que yo; en ese sentido está muy claro, y tanto él como yo sabemos que a la primera que veamos algo de la otra persona que falte al acuerdo que tenemos, chau”.
En otro tramo de la entrevista contó que tiene un tatuaje con un ex y contó que “cuando estoy enojada que me digan «tranquila», lo odio. (...) Soy recontraimpulsiva. Y yo pensé que con los años me iba a calmar, pero... No, es que es un calor que me sube que no sé cómo apagarlo”.



