Para la historia de la música popular argentina, el 31 de enero no es una fecha más del calendario. Es el día del nacimiento de Atahualpa Yupanqui, desde 1972, el escenario de Cosquín lleva su nombre. También se conmemora el día de 1965 en que Mercedes Sosa subía por primera vez al escenario del festival, invitada por Jorge Cafrune. Recién al año siguiente la cantora tucumana debutaría con espacio propio. También quedará en la historia del festival la jornada del último sábado, con el festejo de los 30 años de La Sole.
Las primeras acciones del sábado se concentraron en “La peña de La Sole”, evento que arrancó por la tarde en la plaza San Martín, allí donde se instalan todos los años los artesanos y donde está montado uno de los escenarios de los espectáculos callejeros. Entre otros artistas, estuvo “Laucha” Calcaterra, histórico guitarrista de Soledad en los años de inicio de su trayecto artístico y de vínculo con este festival.
Previo al show, el equipo de producción de La Sole preparó un programa con testimonios que se emitió por su canal oficial de youtube. Por allí, desfilaron testigos de aquel momento histórico, quienes recordaron y relataron los hechos que desembocaron en aquel 26 de enero de 1996, cuando Soledad tenía sólo 15 años y nacía el fenómeno surgido en la peña de César Isella.
A las 22.00 arrancó la grilla de la plaza y a la 01.30 se inició el show de La Sole, todo bajo una intensa lluvia que acompañó toda la noche y la madrugada de Cosquín. De todas maneras, el plan diseñado por la artista y su equipo no se alteró y el sueño de producir una noche única, épica, histórica, se cumplió.
Una gigantesca grúa trasladó desde una calle lateral hasta el escenario una réplica de una luna gigante. El objeto se abrió y desde allí emergió La Sole cantando el primer tema del extenso repertorio, ante una multitud que, siempre bajo la lluvia, se emocionó y se conmovió con el impactante inicio del festejo.
El show arrancó con una serie de temas auto-referenciales que la identifican, entre ellos “Vivir es hoy” y “Parte de mí”. Luego se instaló en ritmos latinos, incluyendo cumbia y otros géneros. La escenografía simulaba una casa, “Casa Sole”, allí la artista recibía a los convidados al show.
Con el puertorriqueño Pedro Capó cantó “Piel canela”, con Teresa Parodi interpretó “El cielo del albañil”, con Nahuel Pennisi “Como un cisne” . con la rapera jujeña Cazzu “Cómo será”. En otro tramo del show, La Sole invitó a La Delio Valdez para una versión en cumbia del clásico de Guarany “Nada tengo de ti” y para el vals “Que nadie sepa mi sufrir”.
Luego de un cambio de vestuario, se instaló en el folklore tradicional, compartiendo el espacio con Natalia, su hermana y compañera artística en los inicios de su historia. Con los Hermanos Lucero, de San Luis, cantó “De mi madre” y culminó el tramo diciendo “hay mucha juventud en el folklore, sólo hay que buscarlo”.
Buscando el final, siempre cerca del público, se dejó bañar con espuma por los plateístas . cantó los temas norteño. que ayudaron a su explosión inicial, entre ellos “A don Ata”, “Entre a mi pago sin golpear” y “Salteñita de los valles”. Cerca del cierre, el artesano santiagueño Froilán González y su esposa Teresa Castronuovo le obsequiaron un bombo en el escenario.
El final asignado a los agradecimientos fue altamente emotivo. Soledad decidió hacer ingresar al escenario a sus afectos más cercanos: su marido, sus hijas y su mamá. No pudo estar Omar, su papá, pieza fundamental en la carrera de La Sole, su mentor, alguien que insistió, luchó y se sacrificó con el objetivo de que Sole y Naty lleguen a ocupar un espacio en el folklore.
Luego de casi tres horas de show, La Sole se despidió con “Brindis”, acercándose lo máximo posible al público. Después del diálogo con la prensa, entregó toda la energía que le quedaba para encabezar una caravana por las calles de Cosquín junto a un nutrido grupo de seguidores que la esperaron pacientemente bajo la lluvia.
Aunque la lluvia no aflojó en ningún momento, luego del recital de Soledad, se concretó la cacharpaya, la mítica trasnoche de Cosquín. Buscando el amanecer, ya empapados, muchos espectadores vivieron intensamente los últimos momentos de la octava luna del festival.
Este domingo cierra Cosquín con el atractivo y la expectativa de los premios y de las actuaciones de Peteco Carabajal, Campedrinos, Maggie Cullen, Gauchos of the Pampa y los esperados regresos de Cuti y Roberto Carabajal y Teresa Parodi. El plato fuerte de hoy es el debut de Milo J, el artista emergente del trap que tendrá por delante el desafío de conquistar al público del folklore.



