A las 23 del jueves, un llamado al 911 alertó que en un domicilio ubicado en una cortada de barrio Tablada, un joven tenía retenido a un adolescente y le aplicaba tormentos. Según el denunciante, la secuencia estaba siendo transmitida en vivo por una red social.

El informante marcó un domicilio en cortada De Paoli al 3500, un pasaje de unos 100 metros ubicado entre Chacabuco y Esmeralda, hasta donde se dirigió una comisión del Comando Radioeléctrico para corroborar el dato.

Sin embargo, la búsqueda resultó infructuosa en ese aspecto. A la llegada policial, no había indicios de tormentos ni de personas maniatadas exhibidas en redes sociales.

Aun así, los agentes realizaron un rastrillaje en viviendas linderas, según confiaron fuentes del Ministerio de Seguridad.

En una casa ubicada a unos 50 metros del domicilio señalado, cuyo ingreso y reja estaban abiertos, siempre de acuerdo a la versión policial, los efectivos observaron a un hombre que, al percatarse de la presencia policial, subió a la carrera a la planta alta. Allí fue reducido en una habitación, en el marco de un procedimiento que, según los policías, estaría justificado por la flagrancia.

En el lugar, envueltos en una sábana y ocultos en un habitáculo, los policías incautaron un fusil tipo Mauser calibre 7.62 con cartuchería, un revólver .32, una pistola Bersa .22 y municiones de distintos calibres. Las fuentes no precisaron si el sospechoso contaba con permisos de tenencia para el armamento.

El joven demorado fue identificado como Santiago R., de 28 años, domiciliado en el lugar. Más allá de su aprehensión, no hubo novedades sobre el aviso inicial que alertaba sobre un adolescente presuntamente secuestrado y sometido a vejámenes.