Desde el Foro Económico Mundial de Davos, el presidente Javier Milei ratificó su respaldo a la estrategia de Estados Unidos en Venezuela, defendió su política cambiaria y económica, y anticipó avances “muy pronto” en acuerdos comerciales con Estados Unidos y otros bloques. Lo hizo en una extensa entrevista con Bloomberg News, donde volvió a reivindicar el libre mercado y aseguró que “el capitalismo funciona”.
Consultado sobre la situación en Venezuela, Milei celebró lo que definió como la tarea de la administración estadounidense para desplazar al “régimen narcoterrorista” de Nicolás Maduro y respaldó el proceso impulsado por Washington en tres etapas: estabilización, reconstrucción y transición democrática. “Creer que existe otra forma de estabilizar Venezuela es no entender los límites de la realidad”, sostuvo, y valoró la liberación de presos políticos, aunque expresó especial preocupación por el argentino Nahuel Gallo.
El mandatario confirmó además que mantiene contacto con la dirigente opositora María Corina Machado, a quien definió como “una amiga y una gran defensora de la libertad”, aunque remarcó que apurar definiciones políticas podría hacer fracasar el proceso en marcha.
En materia económica, Milei defendió la política cambiaria y explicó por qué aún no liberó completamente el tipo de cambio. Señaló que la Argentina arrastra una “historia monetaria desastrosa”, con hiperinflaciones y pérdida de ceros, lo que condiciona la formación de expectativas. En ese marco, justificó el esquema de bandas cambiarias como una herramienta para reducir la volatilidad y permitir que “la gente aprenda a flotar”.
“El tipo de cambio dentro de la banda es libre. Las bandas sirven para mostrar que el dólar no puede valer cualquier cosa”, afirmó. Y adelantó que la flotación plena llegará cuando se termine de absorber el sobrante monetario heredado de la emisión, los controles de capitales y los congelamientos de precios.
Sobre el acceso al financiamiento externo, Milei sostuvo que la Argentina no tiene urgencias para volver a los mercados internacionales de deuda. Destacó el equilibrio fiscal y aseguró que el país puede afrontar los pagos de intereses con superávit. “En el peor de los casos, solo necesitaríamos rollear vencimientos”, explicó, y consideró que el nivel actual de riesgo país “no está alineado con los fundamentals” de la economía.
En cuanto a la relación con China, relativizó las tensiones geopolíticas y afirmó que el país asiático seguirá siendo un socio comercial clave. “Gobierno para 47,5 millones de argentinos y quiero una economía abierta”, sostuvo, y remarcó que su objetivo es ampliar el comercio con Estados Unidos, la Unión Europea, China, India y otros mercados.
Milei también confirmó que el acuerdo comercial con Estados Unidos está en su etapa final. “Estamos en los detalles, muy pronto vamos a tener buenas noticias”, anticipó.
Respecto del Mercosur, defendió el reciente acuerdo con la Unión Europea y volvió a cuestionar las posturas proteccionistas. Aseguró que la apertura no destruye empleo, sino que genera reasignaciones productivas y mayor bienestar. “Los países más abiertos son más ricos, y la Argentina es uno de los más cerrados del mundo”, afirmó.
Finalmente, al analizar el escenario político regional, Milei evitó involucrarse en apoyos electorales explícitos, pero volvió a cargar contra el socialismo. Destacó los resultados de su gestión económica, aseguró que la inflación bajó del 300% al 30% y afirmó que su modelo permitió sacar “15 millones de personas de la pobreza”.
“El libre mercado funciona. No solo es eficiente, también es justo”, concluyó el presidente, al reivindicar el rumbo económico y político de su gobierno.



