Al momento de pensar en meriendas, sobre todo para llevar viandas a escuelas y colonias, se suele recurrir a aquellos productos considerados no saludables, los cuales no benefician la calidad de la dieta de niñas y niños. Los ultraprocesados y bebidas azucaradas son de los más buscados en este sentido. 

Por el contrario, incluir frutas o verduras siempre será lo más recomendable, aunque en muchos casos no se logra al 100%. En este sentido, existen otros productos para complementar.

Complementar sin demonizar: Los sándwiches

En el caso de la ingesta de pan, se recomienda que el mismo sea de elaboración artesanal en panadería o en casa. Además, será un buen aliado si dentro del mismo pueden incluirse verduras, frutas o frutos secos a modo de sándwich, o incluso incorporarse dentro de la masa. Otra opción es crear una especie de bruschetta con una rodaja de pan y, por encima, tomates o alguna otra verdura en rodajas.

A su vez, optar por harinas integrales también es una gran opción ya que la capa que recubre el cereal cuenta con vitaminas y minerales beneficiosos.

Cuestión de equilibrio

La alimentación es una cuestión de equilibrio, ya que, para garantizar una buena calidad de la dieta que favorezca el desarrollo de niñas y niños, siempre hay que acercarse a las recomendaciones nutricionales.

Por este motivo, el consumo de ciertos embutidos (cuanto menos procesados y menos sal tengan, mejor) de vez en cuando puede incluirse en la merienda. Lo malo es si ese consumo es excesivo, diario e incluso de varias veces al día.

Los frutos secos

Dentro de los mismos existen distintos tipos: nueces, pistachos, almendras o avellanas. Lo importante es tener en cuenta que no sean salados ni azucarados ni fritos. En cuanto a la cantidad de frutos secos, lo recomendable es que la ración incluya un puñado, es decir, lo que cabe en la palma de la mano, que la proporción que vaya a consumir esté acorde con el peso del niño.

También un yogur o leche es una opción saludable para la merienda, si aún no se han completado las recomendaciones nutricionales del día en este sentido. Si no basta con una pieza de fruta, o un puñado de frutos secos se pueden combinar las opciones.

Lo importante, en resumen, es asegurar la variedad, el equilibrio con el resto de alimentos que se han consumido a lo largo del día y con lo que se espera comer en la cena.

En muchos casos no logra cumplirse 100% la recomendación, pero no se debe crear una obsesión al respecto. Sí es cierto que deben conocerse las recomendaciones y lo que va a favorecer la calidad de la dieta, para poder elegir con mayor conciencia. Ante cualquier duda o consulta, será imprescindible dirigirse a un especialista en nutrición.

 

Fuente: EFE.