La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó que fumar puede reducir las posibilidades de concebir un hijo, tanto de manera natural como mediante determinados tratamientos de fertilidad. El organismo recopiló y analizó la evidencia científica disponible durante los últimos 25 años y también llamó la atención sobre los posibles efectos de la exposición al humo de tabaco ajeno.
La infertilidad constituye un problema de salud que afecta a una proporción importante de la población. Según la OMS, una de cada seis personas en edad reproductiva experimentará infertilidad en algún momento de su vida. Se considera infertilidad a la imposibilidad de lograr un embarazo después de 12 meses o más de relaciones sexuales regulares sin protección.
Uno de los aspectos destacados por la revisión es el impacto del tabaco sobre la fertilidad femenina. Las mujeres que dejaron de fumar presentan un 25% menos de riesgo de infertilidad en comparación con aquellas que continúan consumiendo cigarrillos. Para la OMS, este dato refuerza la importancia de abandonar el hábito como una medida que puede favorecer la salud reproductiva.
Pero la fertilidad no es una cuestión exclusivamente femenina. Una revisión de 44 estudios que incluyeron a unos 60.000 hombres encontró una asociación entre el consumo de tabaco y diferentes alteraciones reproductivas. Entre ellas aparecen problemas relacionados con la calidad del semen, como una menor movilidad de los espermatozoides, cambios en su morfología y ausencia de espermatozoides, además de una mayor frecuencia de disfunción eréctil y dificultades en la eyaculación.
El consumo de tabaco también podría interferir con los tratamientos de reproducción asistida. La OMS señala que diferentes investigaciones encontraron una asociación entre fumar cigarrillos y una menor cantidad de embarazos y nacimientos luego de técnicas como la fecundación in vitro. Algunos resultados sugieren que las probabilidades de obtener un resultado positivo podrían reducirse hasta la mitad entre las personas que fuman.
La advertencia alcanza también a otros productos. En el caso de los cigarrillos electrónicos, las pipas de agua, el tabaco sin humo y otros productos que contienen nicotina, la OMS señala que la investigación todavía está en curso y que no existen evidencias suficientes para establecer conclusiones definitivas. Sin embargo, el organismo advierte que tampoco pueden descartarse posibles efectos negativos sobre la fertilidad y reclama más estudios.
Ante este escenario, la OMS recomienda que los profesionales de la salud informen a las personas y parejas que planean tener hijos acerca de los posibles efectos del tabaco sobre la capacidad reproductiva. El mensaje apunta a incorporar la salud reproductiva dentro de las razones para abandonar el consumo y a recordar que dejar de fumar puede ser beneficioso tanto para quienes buscan un embarazo de manera natural como para quienes recurren a tratamientos de fertilidad.
Fuente: EFE.



