Bioceres Crop Solutions denunció penalmente a la ex directora legal de la empresa, Gloria Montaron Estrada, por presunta estafa en la transferencia de acciones de la firma de biotecnología que cotiza en Wall Street por 12 millones de dólares utilizando documentación apócrifa con la firma falsificada del CEO del holding, Federico Trucco.

La presentación, que ya se encuentra bajo análisis del Ministerio Público de la Acusación (MPA) de Santa Fe, es un nuevo capítulo de la crisis institucional y financiera del holding (nacido en Rosario) a raíz de enfrentamiento sin cuartel por el control de la compañía entre el socio mayoritario (el empresario uruguayo Juan José Sartori) y un grupo de accionistas históricos y el management que encabeza Federico Trucco. 

La denuncia expone serías fallas en los sistemas de control, sobre todo del Continental Bank que tenía las acciones en custodia, y que aceptó el pedido de transferencia de los 12 millones de dólares que hizo Montarón Estrada desde un correo electrónico que no era el oficial de la firma y solo "carta d. indemnidad", como se le llama al documento que, con la firma apócrifa del CEO Trucco, se avalaba el movimiento.

Lo más llamativo de la denuncia penal es que señala que la transferencia ilegal fue realizada en octubre pasado, unos fue 4 meses después de que la directora de legales haya sido separada del cargo. 

Enigmas

Montarón Estrada, una abogada experta en patentes del círculo cercano de Trucco y quien tenía toda la confianza del grupo, había sido puesta, precisamente, como directora de Legales de Bioceres Crop para controlar a Sartori, quien ingresó como accionista mayoritario (vía Moolec) en el marco de la reestructuración corporativa realizada entre 2024 y 2025 para intentar frenar la crisis financiera en la que estaba el grupo.

Según esta lectura, Montarón Estrada los traicionó y cambió de bando pasando a jugar, en la lucha interna, a favor de Sartori. Tras ser detectada como una especie de “quinta columna” y hacerse insostenible su continuidad, dejó la dirección legal de Bioceres Crop en julio para convertirse en presidenta de Moolec, bajo tutela del dueño de esa firma, Juan José Sartori.

Y, según la denuncia, es en octubre, tras varios meses fuera de la firma, cuando la abogada gestiona (no estando ni en la empresa) con el banco la transferencia, aprovechando los lazos de confianza generados por el paso de los años ¿A dónde transfirió 12 millones de dólares en acciones? En un primer momento a otra de las empresas de Moolec, grupo que presidía y cuyo dueño es Sartori.

Así y todo, en el grupo que circula a Trucco no lo ven a Sartori detrás de esta presunta estafa entendiendo que es demasiado burda y que sería innecesaria por su calidad de accionista principal. ¿Lo dicen por convencimiento, por falta de pruebas para avanzar contra él o como estrategia de negociación? Interrogante abierto.

No es el único enigma. Por un lado expone fallas en el Continental Bank que aprobó una transferencia de un bien en custodia sin chequear documentos. ¿Es posible que eso pase en un banco de Wall Street? 

Entre los puntos que ahora analiza la Justicia aparecen varios interrogantes vinculados a los controles internos y externos que rodearon la operación. Los denunciantes cuestionan que el banco custodio no haya verificado la vigencia de los poderes de representación, no haya exigido controles adicionales sobre las firmas y tampoco haya contactado a los responsables legales que se encontraban formalmente en funciones al momento de la transferencia.

Por las dudas, desde que en Bioceres tuvieron hacia marzo los primeros indicios, el banco se puso a entera disposición de la investigación para dilucidar responsabilidades. Y desde Bioceres sostienen que la falla no es de ellos ya que sus sistemas no fueron violentados sino que las gestiones fueron realizadas desde casillas de correo falsas (no las verdaderas que tenía antes la directora). Más dudas.

Otro enigma. El dato de la presunta estafa lo aportó en marzo un mensaje anónimo. Es cierto que es algo común en las auditorías corporativas, pero también expone el pulso interno del grupo. Además, si no fuera por el soplo anónimo alertando de la transferencia, hacía 6 meses que esas acciones propias ya no estaban en custodia en el Continental Bank y nadie se había dado cuenta en Bioceres Crop.

En Bioceres saben que la denuncia sumará un escándalo que en nada ayudará a su ya muy dañada reputación (tras el default y todos los complejos movimientos accionarios de la reestructuración) y que las implicancias pueden ser muy importantes, ya que se trata de una empresa que cotiza en Nueva York (en el mercado Nasdaq).

Pero sostienen que es una obligación hacerlo. Y de paso la denuncia le otorga argumentos para su explicación de que la crisis no es producto de malos manejos de los históricos dueños y el management a cargo del CEO.
La denuncia fue presentada por el abogado Walter Stramazzo ante el Ministerio Público de la Acusación de Rosario. La fiscalía se encuentra actualmente en etapa de recolección de pruebas, incluyendo peritajes sobre firmas, análisis de correos electrónicos y reconstrucción documental de las operaciones cuestionadas.

Ahora: ¿está bien que la hayan presentado a la denuncia en Rosario? Si bien originalmente, el grupo Bioceres tenía sede fiscal y legal en la ciudad, con la salida a Wall Street tanto Bioceres Crop como Moolec tiene sede en Luxemburgo. Y el Continental Bank también tiene sede extranjera. ¿Es la previa para ir escalando a Nueva York o por una cuestión de localía para la pelea judicial? Más interrogantes.