El cambio de dirigencia, la llegada de los técnicos Favio Orsi y Sergio Gómez, y la renovación del plantel con diez jugadores no se notan en el andar de Newell’s en el comienzo de la temporada. Es uno de los equipos con peor arranque, todavía no ganó y la dupla no pudo encontrar un equipo confiable.

Si bien es cierto que tenía un fixture difícil para las primeras jornadas, transcurridas cuatro fechas los resultados y el rendimiento muestran problemas que no son nuevos y enciende las luces de alarma para un ciclo que empezó a los tumbos: derrotas de visitante contra Talleres y Boca, un empate en casa con Independiente y la caída del sábado pasado contra Defensa en el Coloso.

Gómez, uno de los entrenadores, admitió en la conferencia de prensa posterior a perder con el Halcón que la Lepra sufre demasiados goles sin que le lleguen tanto porque “el equipo no brinda solidez”, y se hizo cargo junto a Orsi de esa falencia. Lo que se vio hasta acá es una especie de no deseada continuidad del penoso 2025, en el que terminó peleando por no descender.

Es una realidad que este Newell’s es un conjunto en formación con diez caras nuevas, pero lo que más necesita es lo que suele abundar en el fútbol argentino: tiempo. Sin algunos buenos resultados, es complicado trabajar con cierta tranquilidad y sin que un ciclo se ponga en duda, sea cual sea la circunstancia.

Michael Hoyos fue el auto del agónico empate frente a Independiente en la segunda fecha. (Fotobaires)
Michael Hoyos fue el auto del agónico empate frente a Independiente en la segunda fecha. (Fotobaires)

La dupla no encuentra a los mejores intérpretes ni al dibujo ideal y una muestra de ellos son los distintos nombres que fueron pasando por las formaciones titulares en las primeras cuatro fechas, además de las variantes de esquema, desde la línea de tres o cinco en el fondo, el 4-4-2 y el 4-2-3-1.

Ahora, Newell’s tendrá dos partidos seguidos fuera de Rosario, contra Deportivo Riestra el lunes que viene y ante Banfield el sábado 21 de febrero. Después llegarán dos en el Coloso: ante Estudiantes y el clásico rosarino frente a Central.

Antes del regreso al Parque Independencia, para los rojinegros y para la dupla es vital conseguir algún triunfo. De lo contrario, el reencuentro con los hinchas será, sin dudas, en un marco de tensión, como el que se vivió el fin de semana ante Defensa.