Una "fábrica" de leche: la vaca santafesia que produjo casi 160 litros en cuatro ordeños

Maite Kungfu Missy se llevó todas las miradas en la 105° edición del Concurso de Vacas Lecheras de la Expo Rural de Rafaela

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Hay vacas que producen leche. Y hay ejemplares que parecen estar hechos para eso.

Maite Kungfu Missy, de la cabaña La Luisa, propiedad de la familia Miretti, volvió a demostrarlo en la 105° edición del Concurso de Vacas Lecheras de la ExpoRural de Rafaela y la Región, realizada en el marco del 120° aniversario de la Sociedad Rural.

El dato que explica por sí solo su performance es contundente: en apenas cuatro ordeños controlados, la vaca identificada con el box 602 produjo 157,055 kilos de leche.

Sus registros fueron de 39,120 kilos en el primer ordeño, 39,515 en el segundo, 39,455 en el tercero y 38,965 en el cuarto. Una regularidad productiva que le permitió mantenerse al frente durante toda la competencia y marcar diferencias con sus competidoras.

Casi 40 litros por ordeño

La magnitud de los números se entiende mejor al observar cada registro. Maite estuvo prácticamente todo el concurso en torno a los 39 kilos de leche por ordeño, con un pico de 39,515 kilos en el segundo control.

En total, los cuatro ordeños representaron 157,055 kilos de leche.

Además, alcanzó 178,824 puntos, ubicándose cuarta en el puntaje histórico del concurso y segunda en cantidad de kilos de leche.

La producción de sólidos también fue destacada. En la jornada del viernes registró un promedio de 2,701 kilos de grasa y 2,246 kilos de proteína.

Finalizado el concurso, tamberos y cabañeros "brindan" simbólicamente con un vaso de leche.

“Todos los días nos daba 65 litros como si nada”

Detrás de estos números hay genética, alimentación, manejo y una historia familiar que se transmite de generación en generación.

Guillermo Miretti, titular de La Luisa, destacó las características productivas de Maite, que se encuentra en su tercer parto.

“Es una vaca tremendamente lechera en su tercer parto, todos los días nos daba sesenta y cinco litros como si nada”.

Para Miretti, el desempeño de la vaca no es casualidad. Maite proviene de una familia de animales destacados: su tía fue gran campeona y vaca del año en esta misma exposición.

“Estamos orgullosos porque se ve que de la genética, la alimentación y el cuidado salen estas cosas”, sostuvo.

Cuatro ordeños que ponen a prueba a las mejores

El Concurso de Vacas Lecheras de Rafaela tiene una particularidad que lo diferencia de cualquier medición cotidiana en un tambo: los animales deben atravesar cuatro ordeños controlados, realizados cada doce horas, luego de un período previo de secado.

La prueba cuenta con supervisión técnica del INTI Lácteos y busca garantizar condiciones de control, bienestar animal y transparencia en los resultados.

En esta edición participaron tres cabañas, con tres ejemplares Holando y una Montbeliarde, aportando distintas características genéticas y productivas a una competencia que lleva más de un siglo de historia.

El certamen solamente tuvo una interrupción en 2020, como consecuencia de la pandemia, y volvió a convertirse en uno de los atractivos centrales de la exposición.

“Ochenta litros por día son plata”

Para Miretti, sin embargo, el verdadero valor del concurso va mucho más allá de un premio o una posición en el ranking histórico.

“Me apasiona desde la época de mi padre, porque es tremendamente real. Tendrían que participar todas las cabañas, al menos con una vaca”, afirmó.

Y agregó: “Este es el único concurso que queda en el país y por eso es tan notorio”.

La familia Miretti también atraviesa un proceso de continuidad generacional, con sus primeros dos nietos ya incorporados a la empresa y un equipo de trabajo que participa de la preparación de los animales para cada exposición.

El productor resumió la importancia económica de una vaca con semejante capacidad productiva con una frase tan sencilla como contundente: “Ochenta litros por día son plata”.

Pero inmediatamente puso el foco en lo que considera más importante: “cómo se trabaja, cómo se sostiene la genética y cómo se mantiene viva la historia de las exposiciones”.

En Rafaela, Maite Kungfu Missy dejó números difíciles de ignorar: 157,055 kilos de leche en cuatro ordeños. Una demostración concreta de lo que pueden expresar la genética y el manejo cuando se encuentran en un mismo animal.

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