La inflación mayorista cayó al 0,8%, pero detrás del festejo aparecen señales incómodas: mora récord, crédito bajo tensión, inversores que venden y un canje con poca adhesión. En Santa Fe, el MAV y Coinag buscan abrir nuevas puertas al financiamiento.
Hay un dato que el Gobierno puede mostrar y celebrar: la inflación mayorista comenzó con cero. Pero cuando se corre la mirada desde los precios hacia el crédito, las deudas y los mercados, la fotografía se vuelve bastante más compleja.
Julio dejó una inflación mayorista de apenas 0,8%, la menor desde mayo de 2025. El dato permitió al presidente Javier Milei celebrar públicamente el resultado, aunque buena parte de la desaceleración tiene una explicación concreta: el precio mayorista del petróleo y el gas cayó 9,2% durante el mes. Los productos primarios nacionales retrocedieron 2,2%, mientras los importados aumentaron apenas 0,5%. Las manufacturas nacionales, en cambio, avanzaron 1,7%.
La buena noticia inflacionaria convive, sin embargo, con otra variable que empieza a transformarse en uno de los puntos sensibles de la economía: la capacidad de familias y empresas para pagar sus deudas.
La mora se convirtió en un problema que nadie quiere tocar
Alrededor de 30 proyectos vinculados con la morosidad permanecen frenados en el Congreso, mientras los bancos públicos buscan mecanismos para refinanciar obligaciones y el equipo económico nacional sostiene que no existen razones para una intervención generalizada.
Hay una señal alentadora: estimaciones privadas indican que la mora bancaria podría haber dejado de crecer en junio después de 19 meses consecutivos de aumento. En el sector privado no financiero habría pasado del 7,7% al 7,6%, mientras entre las familias habría bajado del 12,8% al 12,7%.
Pero el problema está lejos de desaparecer. En el universo fintech, la irregularidad habría llegado a superar el 30%, aunque también allí se detectan señales recientes de estabilización.
Diputados nacionales presentaron una denuncia ante la Autoridad Nacional de la Competencia contra billeteras digitales y proveedores no financieros de crédito por presuntas conductas anticompetitivas.
El planteo pide investigar posibles abusos de posición dominante, tasas excesivas y utilización de datos transaccionales para establecer condiciones de financiamiento. Incluso solicita auditar los algoritmos utilizados para decidir quién recibe un préstamo y a qué costo.
La discusión toca uno de los activos más poderosos de las fintech: la información. Una billetera que procesa pagos puede conocer frecuencia de compras, consumos, servicios abonados y movimientos financieros cotidianos. Esa información permite construir sistemas de scoring mucho más sofisticados, pero los denunciantes plantean si esa ventaja puede terminar transformándose también en una barrera competitiva.
El reclamo aparece justo cuando esas mismas plataformas están a punto de disputar otro negocio enorme.
Mercado Pago, Ualá y Naranja X miran los fondos laborales
La reglamentación de los nuevos Fondos de Asistencia Laboral (FAL) promete abrir una competencia entre bancos, administradoras, fiduciarios y fintech por manejar los recursos que se vayan acumulando con los aportes realizados por empleadores.
La CNV abrió el procedimiento participativo para definir las reglas de los Productos de Inversión Colectiva vinculados a estos fondos. Entre las billeteras, Mercado Pago, Ualá y Naranja X aparecen particularmente bien posicionadas por las estructuras financieras reguladas que ya tienen vinculadas a sus ecosistemas.
Pero tener millones de usuarios no alcanza. El proyecto exige, para las sociedades gerentes, al menos 10 fondos comunes de inversión administrados y un patrimonio mínimo equivalente a 50 millones de UVA. Además, prevé un límite del 1% para los honorarios y portabilidad cada dos años.
Eso puede terminar favoreciendo a jugadores con mucha escala. Se abre así una batalla interesante: las billeteras están siendo cuestionadas por las condiciones del crédito que ofrecen al público y, simultáneamente, buscan posicionarse para administrar una nueva masa de ahorro vinculada al sistema laboral.
El mercado tampoco compra tranquilidad
La otra señal aparece en la Bolsa. A pesar de que algunos activos argentinos acumulan fuertes correcciones y comienzan a aparecer precios considerados atractivos por analistas, los inversores siguen reduciendo posiciones.
La Bolsa porteña tuvo otra jornada negativa, los ADR argentinos cayeron hasta 4% en Nueva York y el riesgo país volvió a superar los 500 puntos, alcanzando su mayor nivel en tres meses.
Hay factores internacionales —incluidas las tensiones alrededor del estrecho de Ormuz y el petróleo—, pero también preocupaciones domésticas relacionadas con la actividad, las empresas y el crédito.
Otra señal llegó desde el propio Tesoro. Economía intentó extender vencimientos mediante un canje de deuda dólar linked, pero consiguió convertir solamente 34,12% del valor nominal en circulación de la Lelink D31G6 que vence el 31 de agosto. Fue la adhesión más baja entre las seis operaciones abiertas al mercado de este tipo realizadas durante 2026.
Se rescataron aproximadamente US$1.344 millones del título original y se adjudicaron US$1.354 millones en nuevas letras.
Pero hay otro detalle significativo: casi nueve de cada diez dólares adjudicados fueron hacia el instrumento que vence apenas un mes después, el 30 de septiembre. Sólo una pequeña porción aceptó extenderse hasta fines de octubre.
En otras palabras: el Tesoro consiguió mover parte del problema, pero apenas unas semanas hacia adelante. La operación dejó cerca de dos tercios del título original sin convertir y mantiene una fuerte concentración de compromisos para finales de agosto.
Santa Fe ensaya otra receta: subsidiar la tasa a través del MAV
En medio de una economía donde el costo y la disponibilidad del crédito se volvieron centrales, Santa Fe decidió intervenir desde otro lugar.
El gobierno provincial aportó $1.000 millones al Mercado Argentino de Valores (MAV) para poner en marcha una línea que permitirá a micro, pequeñas y medianas empresas y comercios descontar instrumentos con tasas bonificadas.
Las empresas podrán utilizar cheques de pago diferido, pagarés bursátiles electrónicos y facturas de crédito electrónicas para conseguir capital de trabajo.
La apuesta tiene un efecto multiplicador considerable. Según las estimaciones oficiales, los $1.000 millones permitirían respaldar unas 8.112 operaciones por un volumen aproximado de $122.000 millones, considerando documentos promedio de $15 millones y plazos cercanos a 30 días.
Además, el MAV dispone de más de 250 agentes distribuidos en el país. Santa Fe intenta así subsidiar no directamente el préstamo bancario tradicional, sino el acceso de las empresas al mercado de capitales.
Coinag quiere llevar los ladrillos al mundo de los tokens
Otra innovación financiera nace también con fuerte impronta rosarina. Banco Coinag presentó el primer marketplace bancario argentino destinado a desarrolladores inmobiliarios que combina activos reales, tokenización y financiamiento.
La propuesta fue mostrada durante Expo Real Estate Argentina 2026 y apunta a conectar desarrolladores, inversores e infraestructura financiera mediante herramientas basadas en blockchain.
Una de las posibilidades es fraccionar económicamente un activo inmobiliario mediante tokenización, permitiendo que un inversor pueda exponerse a una porción de un inmueble sin necesidad de adquirirlo completamente.
Coinag viene trabajando junto con Pala Blockchain y tiene además una infraestructura considerable: administra, a través de billeteras integradas a sus soluciones, más de 12 millones de CVU y procesa más de 100 millones de transacciones mensuales.
El movimiento es particularmente interesante porque ocurre mientras el negocio inmobiliario tradicional empieza a mostrar señales de enfriamiento.
Rosario: las hipotecas frenaron en seco
Después del fuerte repunte registrado durante 2024 y 2025, el mercado inmobiliario rosarino cambió de velocidad durante el primer semestre de este año.
Las compraventas escrituradas fueron 9.696, un 16,8% menos que durante la segunda mitad de 2025, según se desprende del informe semestral de Colegio de Escribanos de Santa Fe 2° Circunscripción.
Pero el dato más fuerte aparece en las hipotecas: las escrituras hipotecarias se desplomaron 40,1% frente al semestre anterior. También retrocedieron las donaciones.
La comparación histórica ayuda a entender el movimiento. En el primer semestre de 2024 se habían registrado apenas 5.858 compraventas. Luego fueron 8.671 en la segunda mitad de aquel año, 10.351 durante el primer semestre de 2025 y 11.665 en el segundo.
El mercado prácticamente se había duplicado en un año y medio. 2026 quebró esa tendencia.
Y por eso la apuesta de Coinag por tokenización, fraccionamiento de activos y nuevas vías de financiamiento adquiere otra dimensión: mientras el crédito hipotecario tradicional pierde velocidad, el sistema financiero comienza a buscar mecanismos alternativos para acercar nuevamente inversores y ladrillos.

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