Este miércoles 18 de enero es el tercer aniversario del crimen de Fernando Báez Sosa en la puerta del boliche Le Brique en Villa Gesell. Además, la fecha coincide con la última jornada de presentación de pruebas del juicio por el asesinato en patota del joven de 18 años, que contó, hasta el momento, con la declaración de los médicos Juan José Fenoglio y Jorge Rodolfo Velich, peritos de parte de la defensa a cargo de Hugo Tomei. Luego, pidieron hacer uso de la palabra Lucas Pertossi y Blas Cinalli, dos de los ocho acusados

Pertossi aseguró que "en ningún momento" tuvo "intención de matar a nadie" y que no le pegó a la víctima, tras pedir declarar en el marco del juicio por el crimen, que se lleva adelante en la ciudad de Dolores.

"Siento mucha pena por todo lo que pasó, quiero aclarar que yo en ningún momento le pegué a Fernando Báez Sosa, en ningún momento lo toqué ni participé en un plan para matar a nadie", dijo el acusado ante el Tribunal Oral en lo Criminal 1.

En su relato, el acusado manifestó que, ya afuera del boliche Le Brique, escuchó gritos y vio que a un amigo le estaban "agarrando el pie" para tirarlo el piso. Se acercó y pidió que lo suelten. "Le pego dos patadas, me voy para atrás y veo que el chico intenta pararse y me voy para atrás y me voy a la esquina”, precisó.

“Ahí estaba desorientado, pierdo a mis amigos y empiezo a mandar mensajes y a llamar a un amigo, llamo y me dice que estaba en el mercado, voy y me acerco”.

En ese momento, según Pertossi, grabó uno de los audios de WhatsApp entre los acusados que más controversia generó, a partir de una conversación que tuvo con esa otra persona.

“El pibe me dice que hubo una pelea afuera de Le Brique, que habían llamado a una ambulancia y que el pibe había caducado. Fuimos a McDonald’s porque tenía hambre”, dijo sobre el origen del término "caducó" que utilizó luego en un mensaje enviado a sus amigos. 

Tras el testimonio de Pertossi, otro de los acusados, Blas Cinalli, también pidió declarar ante el Tribunal

Aseguró que "todo lo que pasó fue una tragedia terrible", que "no hubo ningún plan" y que "en ningún momento" le pegó a la víctima, al solicitar declarar en el juicio que se lleva adelante en la ciudad de Dolores.

"Quiero empezar diciendo que lamento mucho todo lo que pasó, fue una tragedia terrible, falleció un chico de mi misma edad. No hubo ningún plan. No hubo planificación. No hubo ningún rol", dijo ante el Tribunal Oral en lo Criminal 1.

Para los peritos forenses de la defensa, la autopsia a Fernando Báez Sosa "no precisa" la causa de muerte


Más temprano, durante las primeras horas de la audiencia, los médicos Juan José Fenoglio y Jorge Rodolfo Velich, peritos de parte de la defensa a cargo de Hugo Tomei, prestaron declaración y apuntaron a supuestas incosistencias en el trabajo de la autopsia realizada a Báez Sosa por el médico Diego Duarte en el Hospital de Pinamar.

Los peritos forenses convocados por la defensa de los ocho rugbiers acusados por el crimen del joven de 18 años dijeron este miércoles, al declarar en el juicio, que el informe de autopsia realizado por el forense oficial no es concluyente sobre la causa de la muerte de la víctima, ya que no precisa si ciertas lesiones fueron producto de los golpes o de las maniobras de reanimación que le practicaron.

"Tuvo 60 segundos de golpes y más de 45 minutos de RCP (reanimación cardiopulmonar)", dijo el especialista en medicina legal Juan José Fenoglio en su exposición ante el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Dolores.

Para el forense convocado por la defensa a cargo de Hugo Tomei, "es importantísimo saber qué arteria sangró y qué golpe le produjo la lesión", ya que consideró "raro que una persona con este traumatismo se muera en el lugar del hecho".

Al iniciar su declaración, el testigo dijo que "no coincide la conclusión" del informe de autopsia elaborado por el forense Diego Duarte "con lo observado en la autopsia" y consideró que la lesión en el hígado de Fernando a la que se refiere el perito oficial "puede ser por un aplastamiento en el hígado provocada por la reanimación por RCP".

"Un golpe no produce este tipo de lesiones", destacó Fenoglio, quien agregó que "el médico que hizo la autopsia tenía que investigar" la posible "presencia de un aneurisma" para determinar si podía explicar la rotura de una arteria.

Cuando el querellante Fabián Améndola le preguntó concretamente por qué murió Fernando, el perito respondió: "No lo sabemos, porque la autopsia no lo explica".

Además dijo que según consta en la autopsia, el fallecimiento se constató a las 6, pero no hay datos "de lo que pasó entre las 5.15" cuando la médica que trasladó a la víctima "lo deja en el shock room, hasta las 6".

En tanto, otro de los peritos convocados por la defensa, el médico emergentólogo Jorge Rodolfo Velich, aseguró por su parte que "el escrito de la autopsia causa vergüenza ajena como médico forense".

A su criterio, "Fernando Báez Sosa inicia su camino a la muerte por golpes en el cráneo, golpes de determinadas intensidades que no quedaron claras en la autopsia" y agregó que no cree que el joven" haya muerto en el lugar, pero sí que estaba inconsciente".

Además aclaró enfáticamente que "no fue la RCP la que mató a Fernando Báez Sosa pero agravó la situación por la movilización" del cuerpo.

"El cuadro de Fernando Báez Sosa tiene nombre y apellido: politraumatismos graves", indicó Velich, a partir de una pregunta del fiscal Gustavo García.

Las declaraciones de los forenses, que llevan casi dos horas, continuaban este mediodía de manera conjunta, con ambos sentados frente al estrado analizando los puntos salientes de un informe que hicieron sobre la autopsia, el cual fue incorporado a la causa como parte de la Instrucción Penal Suplementaria por pedido de la defensa.

Acompañan su declaración con imágenes del informe realizado del por el médico Duarte, que practicó la autopsia seis horas después del crimen en el Hospital de Pinamar

Los padres de Fernando, Graciela Sosa y Silvino Báez, quienes llegaron a los tribunales vestidos con una remera que tiene estampada una foto de ambos con su hijo junto a una frase que dice "nos tenemos", optaron por retirarse de la sala de audiencias para no escuchar en detalle la descripción de los forenses.

En cambio, sí seguían de cerca las declaraciones de los peritos los ocho imputados, Máximo Thomsen (23), Enzo Comelli (22), Matías Benicelli (23), Blas Cinalli (21), Ayrton Viollaz (23), y Luciano (22), Ciro (23) y Lucas Pertossi (23).

También están presentes en la sala los padres de varios de los acusados y Oscar Rossi, papá de Julieta, quien era novia de Fernando.

Esta es la última jornada de presentación de prueba del juicio, que coincide con el tercer aniversario del crimen de Fernando y no se descarta que, como ocurrió en los últimos días, alguno de los acusados pida declarar, lo que pueden hacer en cualquier momento del debate.

Desde el inicio del juicio, el pasado 2 de enero, Luciano Pertossi fue el primero en romper el pacto de silencio que mantenían los rugbiers. Después lo hizo Máximo Thomsen, el más complicado de los imputados, quien se quebró mientras declaraba su mamá y aseguró que "jamás se le hubiese ocurrido matar a alguien". En el penúltimo día de audiencias, Ciro Pertossi habló y aseguró que no pateó a Fernando