La asesora presidencial Cecilia Nicolini destacó este martes que "es posible" que para 2022 haya una vacuna contra el coronavirus "diseñada, desarrollada y producida en la Argentina", a partir del desarrollo conjunto que están realizando el Conicet y la Universidad de San Martín (Unsam).

"Estamos desarrollando nuestras propias vacunas candidatas con el Conicet y con investigadores de la Unsam", afirmó Nicolini en declaraciones a Radio del Plata.

En ese sentido aclaró que todavía falta "un tiempo más" para tener completado el proceso, pero juzgó "posible que el año que viene contemos con una vacuna diseñada, desarrollada y producida en la Argentina".

Tras su viaje por México y Cuba, la funcionaria nacional resaltó el hecho de que el país no sólo esté "accediendo a las vacunas", sino que también sea "parte del proceso productivo", y puso como ejemplo la producción del principio activo de la Oxford-AstraZeneca en el marco del acuerdo bilateral con México, y el desarrollo de la Sputnik VIDA en el laboratorio Richmond.

Cecilia Nicolini junto a la ministra de Salud Carla Vizzotti.

"Estamos trabajando con Sinopharm para poder desarrollarla acá", agregó Nicolini, quien la semana pasada acompañó a la ministra de Salud Carla Vizzotti en su viaje para "entrar en contacto con los productores de AstraZeneca-Oxford en México" y "conocer los avances de las vacunas cubanas".

La funcionaria destacó la "colaboración y cooperación" del Gobierno mexicano de Andrés López Obrador y explicó: "Están adelantando algunos de los lotes que les corresponderían a ellos dada la situación epidemiológica que estamos atravesando en la Argentina".

El lunes por la mañana llegó al país una partida de 2.148.600 dosis en el marco de este acuerdo bilateral, lo que suma 17.631.945 dosis de vacunas de distintos orígenes en territorio argentino.

Vacunas argentinas


Aunque actualmente hay varios desarrollos en el país, la más avanzada por el momento es la diseñada por el equipo interdisciplinario liderado por Juliana Cassataro.

La fórmula de esta vacuna se basa en proteínas recombinantes, una tecnología similar a la usada en la vacuna del Hepatitis B o el VPH.

Esta propuesta fue seleccionada y apoyada por la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i) en el marco de la Unidad Coronavirus que integra junto con el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación y el Conicet.