En medio de la pandemia que azota a muchos países pobres y en conflicto, el papa Francisco llamó a un alto el fuego "mundial e inmediato" para llevar a los países más golpeados por la violencia y el virus "la asistencia humanitaria que se necesita con urgencia".

"Es encomiable el llamado a un alto el fuego mundial e inmediato, que permita la paz y la seguridad necesarias para proporcionar la asistencia humanitaria que se necesita con urgencia", aseguró Francisco después de su oración del Ángelus en la Santa Sede.

Durante su discurso destacó la decisión unánime del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de llamar a una tregua global inmediata para poder hacer frente a las "devastadoras" consecuencias del virus covid-19 y destacó a los países que atraviesan una guerra.

"Que esta resolución del Consejo de Seguridad se convierta en un valiente primer paso hacia un futuro pacífico", pidió el pontífice.


Además del Consejo de Seguridad, más de 170 países miembro de la Asamblea General de la ONU aprobaron una resolución similar, en la que pidieron un cese de hostilidades en todo el mundo para poder atender a los enfermos, frenar el contagio y garantizar las medidas de prevención que dicta la Organización Mundial de la Salud (OMS).