Los costarricenses votan este domingo en las elecciones generales para elegir al próximo presidente del país y a los 57 diputados de la Asamblea Legislativa para el período 2026-2030, en una jornada clave marcada por la preocupación ciudadana por la inseguridad y el avance del narcotráfico, señalado como el principal problema nacional.

Las urnas abrieron a las 6 de la mañana (hora local) y permanecerán habilitadas hasta las 18, en una elección que convoca a unos 3,7 millones de ciudadanos empadronados. En todo el país funcionan 7.154 juntas receptoras de votos, en su mayoría ubicadas en escuelas públicas, además de mesas especiales en cárceles —para más de 10.700 reclusos—, hogares de ancianos y otros centros habilitados.

El proceso electoral se desarrolla bajo un fuerte clima de polarización política. La contienda enfrenta, por un lado, a la candidata oficialista de derecha Laura Fernández, quien promete dar continuidad al proyecto del actual presidente Rodrigo Chaves, y por otro a una oposición que busca un cambio de rumbo y alerta sobre riesgos de autoritarismo.

Fernández, politóloga de 39 años y exministra de la Presidencia y de Planificación, se presenta como la “heredera” política de Chaves, un economista con altos niveles de popularidad pero con frecuentes choques con el Congreso, el Poder Judicial, el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), la Contraloría y medios de comunicación críticos. La candidata del Partido Pueblo Soberano impulsa una agenda de “mano dura” contra el delito y reclama una mayoría legislativa para avanzar en reformas del Estado y del sistema judicial.

El plazo para difundir encuestas cerró el miércoles pasado y todos los sondeos ubicaron a Fernández como favorita, incluso con un respaldo superior al 40 %, porcentaje necesario para imponerse en primera vuelta. En respuesta, los principales candidatos opositores centraron sus campañas en advertir sobre la concentración de poder y la posibilidad de una deriva autoritaria.

Entre quienes disputan el segundo lugar figuran la candidata de centroizquierda de la Coalición Agenda Ciudadana, Claudia Dobles, y el socialdemócrata Álvaro Ramos, del Partido Liberación Nacional. En la previa de la votación, los postulantes realizaron actividades privadas, encuentros con militantes y contactos con observadores internacionales.

El Tribunal Supremo de Elecciones garantizó el “blindaje” del proceso y llamó a una participación masiva. “El primer llamado es a acudir a las urnas y honrar a quienes lucharon por construir la democracia costarricense”, expresó su presidenta, Eugenia Zamora, quien aseguró que la voluntad popular será respetada, como viene ocurriendo desde hace 76 años.

Alrededor de 90.000 personas participan del operativo electoral, entre fiscales partidarios, miembros de mesa, agentes electorales y observadores nacionales e internacionales. Los resultados preliminares se conocerán este mismo domingo a partir de las 20.45 hora local.

En estos comicios compiten 20 candidatos a la presidencia —el 75 % hombres y el 25 % mujeres— y 1.207 postulantes a diputados, con una composición casi paritaria entre mujeres y varones.