La historia se esparció como pólvora: siete perros, supuestamente robados y destinados a la industria cárnica china, escaparon de un camión y, en una formación casi militar, emprendieron una conmovedora travesía de dieciséis kilómetros a través de campos nevados y autopistas heladas para regresar a sus hogares. La imagen de esta manada unida, protegiendo a una pastora alemana herida y liderada por un corgi robusto llamado Dapang, se convirtió en un fenómeno viral global, y desató una oleada de admiración, llamados a Disney para una película y comentarios de figuras como la secretaria de prensa de Donald Trump, Karoline Leavitt.
Durante dos días y dos noches, los siete fugitivos se movieron al unísono por la autopista en Changchun, la capital de la provincia de Jilin. Dapang, el corgi, se detuvo repetidamente para asegurarse de que nadie se quedara atrás, mientras un golden retriever vigilaba el perímetro. Un labrador, un pequinés y dos perros más pequeños completaban el grupo, rodeando y protegiendo a la pastora alemana que cojeaba. La narrativa de su escape milagroso de una "muerte casi segura" y su determinación por volver a casa capturó corazones alrededor del planeta. Voluntarios incluso enviaron drones para rastrearlos y ayudar en su regreso.
Seven dogs stolen from their owners have gone viral after escaping from an illegal transport truck and making their way home.
They traveled around 17 km together, led by a corgi across highways and fields, now safely back with their respective owners..������❤️ pic.twitter.com/H5VB9BQkGB— ��o̴g̴ (@Yoda4ever) March 23, 2026
El clamor global y la narrativa heroica
El clamor por la historia fue tan grande que un video de su viaje, publicado en Douyin (la aplicación de video más popular de China) por un transeúnte llamado Lu, acumuló más de 230 millones de visitas. La gente se maravillaba ante esta demostración de coraje, determinación y resistencia canina, que parecía una aventura sacada de una película. Los perros, se decía, habían sido secuestrados cuatro días antes por ladrones de carne y llevados a provincias donde la carne de perro es considerada un "manjar" local. La conmoción era inmensa: "Mi corazón no puede soportar esto", escribió Karoline Leavitt. "¡Llama a Disney ahora mismo!", exclamó otro usuario.
El giro de la trama: ¿Era todo un malentendido?
Sin embargo, tras el entusiasmo inicial, algunos detalles de esta "épica de hazañas caninas" comenzaron a deshilacharse. La historia original, recogida por el South China Morning Post, hablaba de siete perros desaparecidos el 14 de marzo, supuestamente robados por ladrones de carne y fugados de un camión en la autopista Changshuang, a unos dieciséis kilómetros de sus hogares.
La supuesta fuga se dio bajo temperaturas gélidas, y los perros, en lugar de dispersarse, permanecieron juntos, siguiendo al "improbable" líder, el pequeño Dapang. Expertos en comportamiento canino, como Fenella Nicholas, psicóloga canina, explicaron que la autoridad en los perros no se basa en el tamaño, sino en la energía tranquila y segura. Además, su extraordinario sentido de la orientación, heredado de los lobos, les habría permitido navegar de regreso.
La historia continuó con el regreso de Dapang a casa el 18 de marzo, más delgado pero sano, seguido poco después por los demás. Los dueños estaban eufóricos, aliviados de que sus mascotas no hubieran terminado en un guiso. La aventura generó especulaciones sobre series de televisión, patrocinios y una película taquillera, mientras el mundo occidental usaba la historia para visibilizar el comercio ilegal de carne de perro en China y las deficientes leyes de bienestar animal.
La verdad es un poco diferente
Pero la conmoción llegó a su punto álgido cuando, finalmente, la empresa de medios china Ifeng News "arruinó" un poco la fábula. El martes, informaron: "La historia viral de 'siete cachorros que escaparon de un ladrón de perros y caminaron 17 km de regreso a casa' ha conmovido a mucha gente en línea, pero... la verdad es un poco diferente. No hay ningún ladrón de perros".
Según la nueva versión, el dueño de los perros explicó que una pastora alemana en celo simplemente llevó a un grupo de perros del pueblo a una "aventura desbocada". No estaban a dieciséis kilómetros de distancia, sino a poco menos de cuatro kilómetros de casa, y no hubo heridos.
¿Podría haber sido todo una exageración para una buena historia, o para generar conciencia? Quizás nunca lo sepamos con certeza. Lo que sí es seguro es que, al final, los perros están felices de estar en casa, acurrucados en sus camas, ajenos a la controversia que su "gran aventura" generó en el mundo.


