El gobierno militar de Myanmar afirmó que, por su coloración "sangre de paloma" y alta calidad, podría ser el ejemplar más valioso encontrado hasta ahora. Aunque es la mitad del tamaño del rubí récord de 21.450 quilates descubierto en la misma zona en 1996, las autoridades sostienen que esta nueva piedra vale más debido a su color y pureza superior.

La gema presenta un color rojo violáceo con matices amarillentos y, según el gobierno, es "excepcionalmente grande, rara y difícil de encontrar". La Sociedad Gemológica Internacional indica que los rubíes de alta calidad pueden alcanzar hasta 1.000.000 de dólares por quilate, aunque esta piedra aún no fue tasada oficialmente, según publicó el medio británico Daily Mail.

Los rubíes son cristales de corindón rojo y su valor depende del tamaño, color y claridad. La mayoría pesa uno o dos quilates, por lo que las gemas de tres quilates o más son extremadamente raras. Los más apreciados son los de color rojo intenso y saturado, conocidos como "sangre de paloma", casi fluorescentes. La mayoría de estas piedras provienen de los valles de Mogok y Mong Hsu, donde se extraen gemas desde hace más de 800 años.

     

Myanmar tiene antecedentes de rubíes enormes. Entre ellos están el NaSaKa Ruby de 2.789 quilates hallado en 2022, el de 21.450 quilates de 1996 y el rubí de 496 quilates del Comité Estatal para la Restauración de la Ley y el Orden, de 1990. Históricamente, gemas de este calibre alcanzan decenas de millones en subasta. Como referencia, el Oppenheimer Blue, un diamante de 14,62 quilates, se vendió por 57,5 millones de dólares en 2016, y el Williamson Pink Star, de 11,15 quilates, por 57,7 millones en 2022.

El hallazgo se dio en Mogok, región tomada en 2024 por el Ejército de Liberación Nacional Ta'ang y devuelta al ejército en 2023 bajo un tratado mediado por China. La zona minera sufre conflictos entre señores de la guerra por el control de las piedras preciosas, que se venden legalmente o se contrabandean para financiar enfrentamientos. Organizaciones de derechos humanos como Global Witness pidieron a los joyeros no comprar rubíes de Myanmar, ya que representan una fuente clave de ingresos para el gobierno militar.