Con un auditorio colmado y un clima de profunda empatía, el Consejo Publicitario Argentino (CPA) llevó a cabo ayer en la Feria del Libro, un panel sobre la problemática de las apuestas online en adolescentes. El encuentro, que forma parte de una campaña de prevención que está coordinando el CPA, dejó un diagnóstico claro: frente a un ecosistema digital diseñado para atrapar, la culpa no es de los chicos y la única solución posible es el trabajo en red.

El evento contó con la moderación de María Ayuso, periodista de La Nación especializada en temas sociales, quien logró articular con gran sensibilidad las voces de los expertos, manteniendo el hilo conductor de una charla que transitó desde los datos más duros hasta la esperanza de la recuperación. La apertura institucional estuvo a cargo de Adriana Alesina, directora de la campaña en el CPA y head de sostenibilidad de Santander Argentina, quien agradeció el compromiso de los panelistas y de las organizaciones aliadas que hacen posible esta campaña nacional.

David y Goliat: La necesidad de una ley

Durante el panel, los especialistas expusieron la cruda realidad que se vive puertas adentro de las casas. Marcela Czarny, directora de Chicos.net, advirtió que "las escuelas y las familias están pidiendo ayuda a gritos" frente a lo que definió como una clara "mercantilización de las infancias". Czarny graficó esta asimetría de poder entre las familias y las plataformas como una pelea de "David y Goliat".

Frente a este escenario, tanto Czarny como José Scioli, director del Observatorio Humanitario de Cruz Roja Argentina, hicieron un fuerte hincapié en la urgencia de actualizar una legislación que hoy se encuentra muy retrasada. Scioli aportó un dato clave: son los propios chicos quienes admiten que los controles tecnológicos actuales no sirven para nada. Por eso, el abordaje debe funcionar como un verdadero "medicamento social". "La salida y la solución a esta problemática tienen que ser, de manera indispensable, colectivas", destacó.

Neurociencias, tecnología y el "recalculo" adulto

El Dr. Federico Pavlovsky, psiquiatra experto en adicciones, fue el encargado de explicar la trampa desde adentro. El especialista abordó el fenómeno desde la neurociencia, marcando cómo la sociedad pasó de la fascinación y "la belleza de la tecnología a tener que recalcular".

El panel completo que brindó una charla en la Feria del Libro 
El panel completo que brindó una charla en la Feria del Libro 

Pavlovsky alertó sobre cómo el mercado hoy utiliza un cruce perfecto entre neurociencias y tecnología para crear un algoritmo agresivo que hackea la mente adolescente. Comparó los alarmantes índices de riesgo de esta práctica con adicciones tradicionales como el alcohol, y graficó la vulnerabilidad propia de la edad frente a este sistema: "Llegan al consultorio chicos de 16 años que genuinamente creen que la deuda desaparece con solo borrar la aplicación".

"Me envicié": Quitarle la culpa a los menores

Por su parte, Débora Blanca, psicóloga especializada en ludopatía, desarmó la ilusión que venden estas plataformas: "Te ofrecen 'cómo ganar dinero rápido' con la misma irresponsabilidad con la que te venden 'cómo adelgazar rápido'". Blanca remarcó que los chicos —fenómeno que explotó desde el Mundial 2022— se están enfermando por algo a lo que, directamente, no deberían tener acceso, y le dejó un mensaje claro a los padres: "Prohibir no es una mala palabra".

En uno de los momentos más lúcidos del panel, tanto Blanca como Pavlovsky analizaron una frase que repiten todos los adolescentes que caen en las apuestas: "Me envicié". Los profesionales utilizaron esta expresión para quitarle la culpa a los menores, dejando en claro que no se trata de una falla en la voluntad del chico, sino del éxito de un sistema diseñado y programado exactamente para eso: para enviciarlos.

Gonzalo Anriquez: El valor de la verdad y la esperanza

El momento más conmovedor de la jornada fue el testimonio de Gonzalo Anriquez. Con enorme valentía, relató cómo desde sus 20 años las apuestas le desperdiciaron la vida, creyéndose "un experto".
Su historia reflejó la tormenta perfecta: la facilidad que le dieron las billeteras virtuales y su necesidad de "demostrar" frente a sus pares que era un experto en deportes lo empujaron al abismo. Gonzalo confesó que no solo perdió plata, sino cosas muy valiosas como sus preciadas camisetas de fútbol, advirtiendo además sobre otros riesgos del ecosistema digital.

El cierre del encuentro dejó en el aire de la Feria del Libro una certeza vital: el testimonio de Gonzalo demuestra que es posible salir y pedir ayuda: "mis amigos me salvaron ", destacó varias veces Gonzalo con todos los amigos que no le soltaron la mano en la platea. En definitiva; contención institucional, y una red que no te deje caer. Hay esperanza para trabajar en las nuevas generaciones.