El diputado salteño Pablo Outes, del bloque Innovación Federal y con origen en el peronismo, salió a defender su decisión de dar quórum al oficialismo en el debate por la reforma laboral y lanzó un duro cuestionamiento a sectores del PJ, a los que acusó de tener una mirada centralista y alejada de la realidad del interior del país.

“Valoro a muchos compañeros, pero creo que no interpretan la realidad que tenemos las provincias del interior”, sostuvo Outes en su intervención en el recinto, en un discurso que expuso las tensiones internas del peronismo y el peso de los bloques provinciales en la votación del proyecto.

El legislador describió la estructura productiva de su provincia como radicalmente distinta a la del Área Metropolitana de Buenos Aires. “En Salta el 93% son micropymes y pymes, empresas de entre 2 y 9 empleados. No existe el empresario millonario ni la empresa exportadora de tres turnos. Los dueños también trabajan en sus talleres, almacenes o estudios profesionales”, explicó.

En ese contexto, cuestionó la legislación laboral vigente, sancionada en 1974. “Hablaba de otra Argentina, con pleno empleo y prácticamente sin informalidad. Hoy tenemos un 50% de trabajadores en negro que no conocen la jubilación ni la obra social. Esa legislación no les llega”, afirmó.

Outes también apuntó contra una visión centralista del desarrollo. “Hace décadas que al interior nos dejaron sin industrias, sin rutas y sin universidades. Nunca nos vinieron a preguntar qué pasa. Parece que la democracia llega más tarde al interior. Muchos miran solo el desarrollo de las grandes ciudades”, disparó.

Sobre su posición política, buscó despegarse del oficialismo libertario, aunque confirmó su acompañamiento al proyecto. “No soy mileísta, pero creo que la justicia tiene que ser para todos. El problema de la Argentina es mirarse el ombligo. La realidad del mundo cambió y la del país también, y la legislación laboral tiene que mirar ese contexto”, sostuvo.

Sin embargo, también marcó límites al modelo del Gobierno nacional. “El modelo de Milei está fracasando. Para crecer no necesitamos solo modernización laboral, necesitamos infraestructura, energía y universidades. Sin planificación no hay futuro”, advirtió.