El columnista del diario La Nación Joaquín Morales Solá y el presidente de la Editorial Perfil, Jorge Fontevecchia, fueron amenazados a través de llamados y mails. Según publicó el periódico porteño, las intimidaciones contenían una severa advertencia que incluía represalias físicas y que revelan un trabajo previo de inteligencia sobre sus movimientos. 

En el caso de Morales Solá, las amenazas fueron telefónicas. Recibió dos llamados en su oficina con diferencia de tres horas. La primera vez, una voz anónima le dijo “Este es el comienzo”. La segunda le informó: “La próxima la sentís en el cuerpo”. Ambas llamadas fueron atendidas por el periodista. Fue el mismo día en que el presidente Néstor Kirchner dijera durante un acto en la Casa Rosada, al leer un artículo publicado en el diario Clarín en 1978 y atribuido por el Presidente a Morales Solá, que el periodista elogiaba actitudes conciliadoras y pacifistas del entonces presidente de facto Jorge Videla.

En el caso de Fontevecchia, las amenazas llegaron por email. En distintas casillas de correo electrónico de la Editorial Perfil se recibió un mensaje desde la dirección [email protected] , en la que se aseguraba: "Fontevecchia, este mail es el principio, te estamos dando una posibilidad, dejate de joder con el gobierno nacional. Conocés la historia del padre que perdió a un hijo, qué triste, que no te pase... Sabemos todo de vos, si no cambiás, vas a sufrir mucho por tus seres queridos; el domingo esperamos leer un buen diario".

En otro mensaje intimidatorio, enviado desde la dirección [email protected] , se indicaba: "Qué linda zona Recoleta para vivir, qué linda zona también para que explote una bomba... Imaginá la siguiente situación: llegás muy tarde del diario como es costumbre y de pronto ves a los bomberos frente a tu departamento, lindo departamento tenés, y hubo un escape de gas, que va a ser... [sic]. No nos obligues, o te sumás a la cruzada por el país o muy pronto vas a estar en el jardín de Pilar. No jodas más al Presidente".

Hubo, además, amenazas telefónicas en el domicilio particular de Fontevecchia contra él y sus hijos.

El periodista y directivo de Perfil viajó a México para exponer ante la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) sobre los problemas que enfrenta el periodismo argentino con el Gobierno y la discriminación que sufren algunos medios con la publicidad oficial.