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Cinco buenas ideas (y un bonus) para reutilizar un celular viejo

Repasamos una serie de utilidades que puede ofrecer un teléfono móvil que ha sido reemplazado y duerme en un cajón o es chatarra electrónica. Desde la posibilidad de ofrecer las funciones de una cámara de vigilancia, pasando por un control remoto, hasta una plataforma de experimentación

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Un informe reciente señaló que durante el segundo trimestre del año en curso la venta de tablets cayó un 7 por ciento en relación al mismo período de 2014. Entre las razones que explican esta caída aparece la siguiente: los usuarios de tablets no actualizan sus dispositivos cada año, un hábito que sí es emprendido por los usuarios de smartphones. Al parecer, el mercado de los teléfonos móviles es mucho más dinámico que el de las tablets: allí, lo que es nuevo pronto es antiguo.

De esta tasa de cambio (se calcula que en promedio la actualización se emprende entre los 12 y los 18 meses de uso), deriva que muchos usuarios tengan un smartphone en el bolsillo y muchos otros “durmiendo” en un cajón de la casa. Estos equipos descartados pueden resultar obsoletos para algunas funcionalidades que requieren especificaciones de software y hardware que ellos no alcanzan; sin embargo, la vida útil de aquellos dispositivos podría estirarse: ya no como equipos principales, aunque sí mutando hacia otras tareas.

A continuación listaremos algunas buenas ideas para reutilizar un celular viejo para algo más que ser un pisapapeles. Antes de repasar aquellos tips, es válido señalar que la reutilización es a su vez una buena noticia en términos medioambientales, evitando ensanchar los volúmenes de chatarra electrónica.

1. Entretenimiento en manos pequeñas

Aquellos que son padres conocen de primera mano cuánto sufren los dispositivos móviles cuando pasan algunas horas al día por las manos de los chicos: caídas, descargas no deseadas, apps y juegos acumulándose hasta colapsar la memoria, entre otros maltratos. Siendo que usualmente los niños emplean un celular estando en casa, entregarles un equipo que no está en uso aparece como una excelente opción: sin el riesgo de tenerlos con una línea activa, se conectan vía WiFi y propician el acceso a YouTube (predilección de la menuda platea) y también a determinadas aplicaciones, principalmente lúdicas. De este modo, el equipo principal se mantiene a salvo. Eso sí: el celular viejo también deberá recibir los necesarios ajustes de control parental, tanto como un equipo en pleno uso.

2. Mando a distancia

Vale mencionar que no todo celular en desuso es un Nokia 1100. Teniendo en cuenta que, como señalamos más arriba, el ritmo de actualización de los smartphones es veloz, no son pocos los que archivan teléfonos que no dejaron de ser inteligentes. En este sentido, otra buena idea para entregar un uso a un teléfono que ha sido reemplazado por uno más moderno es emplearlo como un control remoto o mando a distancia, valiéndose del Bluetooth. Diversas aplicaciones permiten emprender esta tarea y vincular un smartphone a televisores, consolas y otros equipos. En cada caso es preciso rastrear la app necesaria para el vínculo.

3. Unidades de almacenamiento

Incluso en los tiempos de la nube, una de las quejas más oídas entre los usuarios móviles es la falta de espacio para almacenamiento. En rigor, son valorados los smartphones que llegan con una ranura microSD y vistos con recelo aquellos que no admiten expandir la capacidad nativa. Entonces, ¿por qué no aprovechar un celular viejo para almacenar archivos? A fin de cuentas, una propuesta interesante es utilizarlos como una unidad de almacenamiento externo. No tendrán el aspecto de un disco o un pendrive, pero bien pueden cumplir la función de éstos.

4. Más energía

Otra de las querellas más divulgadas entre los usuarios de smartphones: la breve autonomía de las baterías. De hecho, los fabricantes trabajan para entregar soluciones a este asunto, señalado como el “talón de Aquiles” de la industria móvil. De este modo, los celulares en desuso pueden convertirse en buenos aliados de la batería del dispositivo principal y emprender algunas de las tareas que más energía consumen. Por ejemplo, utilizarlos como un reproductor de música (almacenada en forma local o vía streaming) o como un GPS en modo offline.

5. Ojo vigía

Sea para tareas de seguridad como para saber qué hacen los niños en otra habitación de la casa, diversas aplicaciones permiten utilizar un smartphone como una cámara de vigilancia, transmitiendo las capturas a otros dispositivo. Existen alternativas para diversos sistemas operativos. Un ejemplo entre los tantos es SECuRET SpyCam, disponible en Google Play.

Bonus

La versatilidad propia de las tiendas de aplicaciones es razón suficiente para no abandonar un celular. Entre otras funciones posibles para un teléfono descartado aparecen aquellas que convierten el smartphone en una caja de herramientas (por ejemplo, utilizarlo como nivelador), en un aliado culinario, incluso en una linterna aprovechando el flash de la cámara, hasta un uso mucho más sencillo: un despertador. ¿Y por qué no una plataforma de lectura digital, teniendo en cuenta que los smartphones llegan con pantallas cada vez más extensas?

Un último tip: para los entusiastas de la tecnología, un celular viejo se postula como la perfecta plataforma para la experimentación. Tal como cuentan en esta entrada del sitio El Android Libre (que incluye más ideas), un equipo antiguo permite aventurarse en tareas a las que no siempre nos animamos en uno principal por temor a estropearlo. Por ejemplo, ingresar de lleno en el mundo del root y las ROMs, o explorar a fondo qué es lo que hay debajo de la carcasa.

Fernando Llorente, Donweb 

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