El grupo Hezbolá debe ser desarmado, para lo cual el gobierno del Líbano necesita la ayuda internacional, según su primer ministro, Fuad Siniora, quien estima que la milicia chíita "se ha convertido en un estado dentro del Estado libanés".

 

En una entrevista publicada por el Corriere della Sera, Finiora asegura que, para desarmar a Hezbulá, Israel debe primero cesar sus ataques y llama a la comunidad internacional a "imponer" a los israelíes un alto el fuego.

 

Hay "más de mil heridos, 300 muertos y medio millón de desterrados. El país está de rodillas", añade.

 

Israel comenzó los ataques contra el Líbano el pasado día 12, después de que Hezbolá capturase a dos de sus soldados para canjearlos por prisioneros libaneses y palestinos.

 

Para Siniora, ninguna fuerza extranjera será capaz de desarmar a Hezbolá, porque se necesita de una solución que abarque la situación de Sheba, unos cuarenta kilómetros cuadrados en el sur de Líbano ocupados por Israel y que la milicia chií quiere liberar.

 

El primer ministro aseguró que Hezbolá "se ha convertido en un estado dentro del Estado libanés" e insiste en que para desarmarlo se requiere "deslegitimar las razones" que argumenta para la lucha armada.

 

Siniora también considera necesario para el desarme de Hezbolá la liberación de tres libaneses presos en cárceles israelíes y desocupar la zona de Sheba, que "carece de algún valor militar o económico".

 

De cumplirse esas condiciones, el gobierno libanés "podrá decir que Hezbolá ya no tendrá ningún motivo legítimo para mantener una milicia y estará obligado, inevitablemente, a convertirse en una fuerza puramente política dentro del sistema democrático libanés", dijo .

 

El primer ministro libanés adelantó que piensa invitar a Beirut al ministro de Exteriores de Italia, Massimo D´Alema, porque le interesa la mediación de Roma para solucionar el problema.