El 80 por ciento de los fumadores adultos adquirió el hábito a los 18 años de edad. Al mismo tiempo, por regla general, los adolescentes que no tienen el hábito de fumar nunca lo adquieren en su etapa adulta. Así lo afirma un estudio que señala al tabaquismo como la principal causa evitable de muerte y enfermedad.

Aunque muchos estudios previos ya han relacionado el consumo de cigarrillos con déficits de la capacidad de prestar atención y de la memoria en los adultos, los investigadores de la UCLA (Universidad de California en Los Ángeles) querían comparar las funciones cerebrales de adolescentes fumadores con las de adolescentes no fumadores, dedicando especial atención a la corteza prefrontal, el área del cerebro que guía "las funciones ejecutivas", como la toma de decisiones, y que todavía está en desarrollo estructural y funcional durante la adolescencia.

Los autores de la nueva investigación encontraron una correlación inquietante: Cuanto mayor era la adicción del adolescente examinado a la nicotina, menos activa era su corteza prefrontal, lo que indica que el hábito de fumar puede afectar a las funciones cerebrales.

El hallazgo no es, evidentemente, una buena noticia para los fumadores, tal como señala la psiquiatra Edythe London, coautora del estudio y profesora en el Instituto Semel de Neurociencias y Comportamiento Humano de la Universidad de California en Los Ángeles.

A medida que la corteza prefrontal continúa desarrollándose durante ese período decisivo que es la adolescencia, el tabaquismo puede alterar el curso del desarrollo cerebral y afectar al funcionamiento de la corteza prefrontal.

Un desarrollo inusualmente lento de la corteza prefrontal está considerado como una de las causas de mala capacidad de toma de decisiones en los adolescentes.

Tal efecto puede influir en la capacidad de los jóvenes a la hora de tomar decisiones racionales con respecto a su bienestar, y entre ellas está la de dejar de fumar.

Fuente: Noticias de la Ciencia