Varias esposas de los jugadores fallecidos en la tragedia del Chapecoense se hicieron un tatuaje que a la luz de lo ocurrido resulta impactante. Casi premonitrio. Es un avión deja una estela en forma de corazón.

La primera en hacérselo fue Rosangela Maria Loureiro, la esposa del capitán del Chapecoense, Cleber Santana. La última vez que hablaron, él le había contado que no encontraba unos lentes y que la llamaría al aterrizar. Pero cuando el teléfono sonó, del otro lado de la línea recibió la peor noticia. El avión había caído.

El tatuaje luce intacto en las viudas. Además de Loureiro, también se lo hicieron las esposas de Thiago Luis, Silvinho, Felipe Machado y Kempes fueron otras. Se lo habían hecho con la expectativa de un viaje programado para el 9 de diciembre a Punta Cana. En total eran 12 las parejas que iban a viajar con la esperaza de celebrar la Copa.