El médico neurólogo y Presidente de la Asociación Argentina de Medicina del Sueño, Claudio Aldaz, visitó los estudios de Radio 2 para dialogar sobre los trastornos del sueño. Son muchos los factores que hacen que una persona descanse mal, hay métodos para logar un buen sueño y a su vez muchos mitos al respecto.
Aldaz estuvo presente en el programa Todavía No Es Tarde y en diálogo con el periodista Daniel De Paola explicó que lo que existen son los trastornos del sueño derivados de “cuestiones más orgánicas o bien netamente emocionales y vinculadas con la personalidad de cada uno”.
“Cuando uno ve el perfil de personalidad de una persona, que es depresivo obsesivo, fóbico, probablemente entre las cosas que le pasan es que duerme mal”, expresó.
Algunos trastornos, como el sonambulismo, tiene que ver con lo hereditario. Si un adolescente viene acompañado por sus padres porque están preocupados en casa porque el chico hace líos durante las noches, seguramente va encontrar que alguien de la familia que hacía cosas parecidas. “Por lo general la herencia tiene mucho que ver en las parasomnias”, aseguró Aldaz.
En cuanto a los mitos que hay sobre determinadas cuestiones relacionadas al sonambulismo, Aldaz echó un poco de luz al respecto.
“Es un mito falso que a las personas no hay que despertarlas cuando son sonámbulos. Por una cuestión de plasticidad, no hace falta despertarlos. Hay que guiarlo hasta la cama, pero si se despierta en ese momento no hay problema”, explicó.
Teniendo en cuenta el caso de la niña que cayó de un cuarto piso de un hotel estando sonámbula, derribó otro mito. Porque según el especialista “no es verdad que el sonámbulo puede caminar por la cornisa sin caerse, no es cierto, se golpean, se lastiman”.
Asimismo el especialista manifestó que “generalmente son cosas que se autolimitan en el tiempo”. “El sonambulismo permite hacer muchas cosas. El sonámbulo para el código penal se lo considera inimputable si se demuestra que estaba en una crisis de sonambulismo y en medio de eso comente el delito”, manifestó.
Abordó también la relación “ falta de sueño – edad”. Aldaz explicó cuál es ese vínculo. “Los cambios que se producen en el sueño son de toda la vida. Desde el neonato hasta la vejez. El recién nacido come y duerme, luego en la primera infancia tiene lapsos de un sueño prolongado, más adelante se incorpora la siesta, luego se elimina la siesta y tiene energía para seguir. Finalmente, el sueño del anciano, es muy entrecortado, frágil y temprano pero no tiene insomnio, sino que es el sueño del anciano. A medida que los años pasan la arquitectura de la noche es distinta”, sostuvo.
El neurólogo explicó que el sueño de la embarazada suele ser complicado. “En la embarazada, la inestabilidad es en el primer tercio, el equilibrio es el segundo y el tercio final es el de sobrecarga. El sueño va a acompañando eso”, desarrolló. Y algunas mujeres a veces hasta pueden tener “hipersomnia, duermen más de lo debido” en el tercer trimestre.
Respecto a las mujeres con menopausia dijo : “Es casi de rutina que tenga insomnio. Prevenirlo es difícil”
En cuanto a la relación clima – sueño Aldaz afirmó que “el clima favorece el sueño y que en invierno se duerme mejor que en verano”. “Hoy en día se le da la importancia que tiene la siesta. Cuesta implementarlo, pero no es como antes que decían que la siesta era perder el tiempo”, sostuvo. “Un rato de sueño de al menos 30 minutos ayuda. Tiene más rendimiento para la tarde”, manifestó.
Respecto a las patologías Aldaz dijo que “en la mujer predomina mucho más el insomnio y si es hombre, el ronquido o las apneas”.
“Si una persona hace una apnea, quien está al lado, puede esperar que pase o tratar de sacarlo de ese estado” , sostuvo. “El despertar cuando la apnea es propia, es raro. Puede contarnos que alguna vez se despertó con sensación de ahogo, pero es difícil que lo cuente el paciente. Generalmente quien duerme al lado nos lo cuenta”, explicó Aldaz.
El doctor recomendó “una tacita de leche tibia” para las personas que sufren insomnio porque puede facilitar la conciliación. “Todo lo que son depresores, alcohol o psicofármacos para los ronquidos y las apneas, empeoran las cosas”, explicó. Además sostuvo que “es un problema” las pastillas que se publicitan y son de venta libre. “Lo ideal es que todos a las 8 o 9 de la noche estemos listos para dormir hasta que salga el sol. Pasa que ya nos empezamos a adaptar y consideramos que la normalidad es dormir a las 12 como para poder tener un sueño hasta las 6 de la mañana”, se explayó.
Hay muchas personas que al trabajar de noche tienen un problema con el sueño. “Esas personas han cambiado su horario y el ritmo pasó a ser diurno, pero nunca va a conseguir la calidad de sueño del horario nocturno”, aseveró. Lo que hay que hacer es mantener ese ritmo, pero lo que sí se hace insostenible es “el trabajador de turno rotativo”. Esas situaciones muchas veces son padecidas por choferes de colectivos y el Doctor afirmó que eso es “terrible”. “Nadie puede estar trabajando 24 horas. En cuanto a la somnolencia es más peligrosa la que genera la privación de sueño que la que genera la ingesta de alcohol”, sostuvo.
Aldaz dio algunos tips para poder descansar mejor: “En cuento a la comida, hay que tener en cuenta la calidad y que no sea la última cosa que hacemos en la noche. La cena debe ser más temprana e irse a la cama con el estómago vacío. Hay que cumplir horarios, si tengo ritmos de sueño muy anárquicos, nunca voy a poner orden en mi sueño. No abusar del consumo de sedantes porque no es la solución. No nos olvidemos que el 40 por ciento de la población puede o va a tener insomnio”.
Y por último con respecto a la actividad física y su relación con el sueño es importante “el mantener una frecuencia y que cada uno elija lo que quiere hacer” y recomendó como “horario ideal, el vespertino”.



