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“Hagan lo difícil e intenten lo imposible”

Juan Maggi subió el Himalaya en una bicicleta especial, ya que no puede caminar desde que padeció poliomielitis al año de vida. Su experiencia en la montaña y un encuentro con el deporte que le cambió la vida en una charla con Radio 2
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Subió al Himalaya con 52 años y en bicicleta muy especial. Es que aunque no puede caminar y lleva en su corazón un estent, para Juan Maggi no hay obstáculos. O mejor, lo sortea a fuerza de empeño y voluntad. “Hagan lo difícil e intenten lo imposible”, dijo a modo de enseñanza, como un mensaje final en la entrevista que le hizo Alberto Lotuf este miércoles en A Diario (Radio2).

Juan Maggi subió el Himalaya hace unas semanas. Pero la mejor parte es que lo hizo en una bicicleta especial porque no puede caminar. “Pedaleó” con sus brazos cada metro, cada kilómetro y llegó al límite extremo. “Usé un tipo de bicicleta que se ha desarrollado hace un tiempo y ahora es de fabricación bastante popular en el mundo del deporte adaptado, se usan para maratones. Voy sentado”, precisó.

El viaje, según explicó, fue en principio, parte de un documental sobre su vida. “El objetivo era presentarlo en un documental pero cuando volvimos encontramos otras repercusiones y vamos a aprovechar para dar un mensaje”, señaló.

¿Cómo lo logró? Juan contó que debió entrenarse duro y soportar dormir en una carpa, pasar sed, calor y frío. Durante su preparación, le pidió al Papa Francisco que lo apoyara en esta cruzada. Así fue que además de escalar el Himalaya, se encontró con el sacerdote.

Doce días le llevó a Maggi llegar a los 5600 metros en el Himalaya, lo más alto posible en bicicleta. Recibió la ayuda de su entrenador, un guía y nueve sherpas (nepaleses que acompañan a quienes ascienden). Y alcanzó la meta.

Propietario de campos, casado y con 5 hijos, se encontró con el deporte recién a los 37 años. Fue por un ataque al corazón que además de un estent, le dio la posibilidad de empezar una nueva vida. “Siempre digo que el infarto me salvó la vida porque me encontré con el deporte, tengo una mejor vida y me cambió la cabeza”, señaló.

“El deporte es mágico y supermágico para las personas con discapacidad”, manifestó este verdadero competidor de la vida, que a la edad de un año contrajo poliomielitis que le afectó las piernas.  

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Juan Maggi (Radio 2)

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