El delantero uruguayo Néstor Colibrí Coratella habría sido vendido por tres millones de euros al Villareal de España. La noticia se filtró en varios medios deportivos orientales, pero existía un pequeño problema: el jugador sólo existió en Facebook y algunos otros sitios de internet, producto de una broma entre cibernautas.
“Tras largos dias de negociación he decidido aceptar una oferta que no se puede rechazar y que complace a todas las partes implicadas, tanto al club como a mi persona. Voy a marchar a Villarreal, un club que me ha enamorado a nivel deportivo. No puedo dar más detalles de momento, por lo menos hasta pasar el reconocimiento médico la proxima semana”, escribió Néstor Coratella en su muro de Facebook, leído por más de 700 seguidores.
El espacio en la red social incluía estadísticas y videos, lo que daba más credibilidad. Los bromistas se preocuparon también por crear una supuesta página de las inferiores del club Danubio donde aparecen varios jugadores, entre ellos Coratella. Nacido el 4 de mayo de 1992, en Melo, Uruguay, el falso futbolista tenía hasta mail y un grupo de fans.
De la supuesta transferencia de Colibrí, como lo apodaron por su gran dinamismo en la cancha, se hicieron eco varios sitios dedicados a las transferencias de jugadores, hasta que el diario Observa descubrió la verdad: era un jugador fantasma.
El chasco fue confirmado por Arturo Del Campo, presidente de Danubio, club al que supuestamente pertenecía Coratella. “Ese jugador no existe“, sostuvo. “Me llamaron de España para consultarme, pero no lo conozco, nunca jugó en Danubio. Y jamás hicimos un pase al Villarreal”, sostuvo el dirigente.


