“En ningún momento dije sé que se hizo un aborto sino que me contaron que se hizo un aborto pero no me consta a mí que se realizó un aborto”. Tras ausentarse la semana pasada en el juicio oral y público por la desaparición y muerte de Paula Perassi, este martes se presentó a declarar ante el tribunal encabezado por la jueza Griselda Strógolo, Nicolás Vásquez, el yerno de Mirta Ruñisky, acusada de haberle practicado un aborto a la mujer vista por última vez en 2011

A lo largo de su declaración, Vásquez admitió haber expresado en 2014 que dos personas le habían comentado que Ruñisky había practicado una interrupción de embarazo a Perassi, pero remarcó que no le constaba de primera mano esa información. 

Un testigo con escasísima memoria. Vásquez prestó testimonio este martes a la mañana en el Tribunal Penal de Rosario –según declaró el abogado de la querella Adrián Ruiz en Radiópolis (Radio 2) curiosamente fue traído desde Buenos Aires a Rosario por la propia defensa de la imputada–. Repitió sin cansancio que en la época que había declarado en contra de su suegra estaba separado de su mujer –actualmente sí está en pareja con la hija de Ruñisky, Mirta Roggensack– y debido a esta situación se encontraba en un “pozo depresivo” y “medicado”. Incluso, deslizó haber sentido “presión” cuando declaró en 2014 en dos oportunidades en Asuntos Internos y Fiscalía de San Lorenzo ante la presencia de Alberto Perassi y hasta aseguró que había fragmentos en las fojas que él no había expresado.

“Mi declaración no fue una venganza”, advirtió en un tramo de su exposición, teniendo en cuenta que implicó con su testimonio a su suegra, entonces enfrentada a él por sus problemas maritales con su hija. Lejos de eso, Vásquez confió que se acercó a Alberto Perassi en 2014 de buena fe. Por esos días, trabajaba en Timbúes en un remise cuando otro taxista llamado Roberto Boneto y el por entonces también yerno de Ruñisky, Ricardo Lugo, le comentaron que Mirta le había hecho un aborto a Perassi. Llamó a su papá Alberto para referirle esta información “intentando hacer una obra de bien”. Según indicó, Perassi lo llevó a la Fiscalía.

“Me hicieron decir lo que había comentado a Perassi de manera informal. Alberto me acompañó todo el tiempo, nadie me puso un revólver en la cabeza pero yo fui informalmente y él me llevó a declarar”, observó.

“Pequé de ignorante y fui a abrir la boca”, manifestó Vásquez y subrayó en varias ocasiones: “No me consta que Mirta le haya hecho un aborto a Paula, me lo contaron. Jamás la vi a Mirta hacer un aborto”. Otra cuestión que resaltó en numerosas ocasiones fue su estado de ánimo en ese momento: “Si bien yo firmé (las declaraciones) estaba medicado, en un pozo depresivo. Firmé pero hay cosas que no recuerdo haber dicho”, expresó aunque fue más lejos al sostener que algunas cuestiones registradas en las declaraciones no habían sido mencionadas por él.

Abortos

En su declaración efectuada el 29 de septiembre de 2014, Vásquez sostuvo que aproximadamente 3 años antes, su suegra había llamado a su esposa y le había dicho que era probable que se fuera a Misiones porque había hecho un aborto y había salido mal y que temía volver  a caer presa. Cinco años después, este martes, Vásquez lo negó a través de las preguntas que le hizo ante el tribunal el abogado de Ruñisky, Luis Rossini, quien primero le preguntó si había escuchado esa conversación y luego, si su esposa le había referido acerca de esa comunicación. Sólo relacionó la provincia norteña con el lugar de nacimiento de Ruñisky y mencionó que ella solía viajar allá como a otros lugares por la ocupación de su marido fallecido. En relación a que había declarado que Mirta había estado presa en Posadas, expresó que eso se lo había dicho Lugo y él lo había volcado ante la Justicia.

En la misma sintonía Vásquez aseguró no recordar “haber dicho que mi cuñada le había hecho un aborto a mi mujer” y justificó: “No me tomé el tiempo (de leer lo que había declarado), hubo mucha abreviación, hay cosas que no recuerdo haber dicho”. Después respondió “no” cuando Rossini le preguntó si sabía, tal como lo había expuesto en 2014, que Mirta le había practicado abortos a sus dos hijas.

“Parece que dijeron manden al boludo que está mal psicológicamente”. Así fue el paso por el juicio de Vásquez. Sus dichos actuales se distanciaron fuertemente de los que alguna vez vincularon a la acusada como abortera con el caso Perassi.