Fue probado con éxito un tratamiento para restaurar la capacidad de bombeo de corazones en monos con insuficiencia cardíaca. La terapia se realizó a través de un trasplante de células, e implicó un paso importante para el futuro ensayo clínico en pacientes humanos.

Hasta ahora la mayoría de las estrategias que se han diseñado para corregir la insuficiencia cardíaca funcionaban bien en modelos ratones, pero fracasaban cuando se aplicaban en ensayos en humanos, según consignó ABC Salud. De ahí la importancia de que este tratamiento haya resultado exitoso en monos, animales mucho más cercanos a un ser humano.

El trabajo fue coordinado por el Instituto de Medicina Regenerativa y Células Madre de la Universidad de Washington (EE.UU.), y tomó como modelos a monos con una insuficiencia cardíaca inducida, que redujo la capacidad de bombeo de sangre de sus corazones en más del 40%.

Los investigadores inyectaron alrededor de 750 millones de células del músculo cardíaco, derivadas de células madre embrionarias humanas, en los corazones de los monos. De este modo, comprobaron que las células trasplantadas formaron importantes cantidades de nuevo músculo en los corazones dañados.

Tras cuatro semanas, los monos tratados recuperaron aproximadamente un tercio de la capacidad de bombeo perdida como resultado del ataque al corazón. Y en dos animales seguidos durante 12 semanas, se restablecieron más de dos tercios de la capacidad de bombeo.

No obstante, los expertos señalaron que todavía hay algunas limitaciones, ya que el tratamiento pudo ser probado en pocos animales, y no se tuvo en cuenta la posibilidad de que el cuerpo establezca rechazos por autoinmunidad.

Más allá de esto, apuntan que la recuperación funcional observada en el estudio actual es más grande de lo que se había observado al utilizar modelos de infarto de miocardio ratones o cobayas, aunque los injertos ocuparon una fracción similar del ventrículo. Por eso hay esperanzas en que esta terapia siga progresando y en el corto plazo pueda aplicarse en humanos.