La emergencia hídrica desnudó otra realidad crítica de la ciudad: la dificultad en el acceso a la vivienda. Y fue en el barrio Matheu, de Dorrego y Presidente Quintana, donde ambas situaciones confluyeron cuando unas cien familias cuyas casas quedaron inundadas por las lluvias intensas, decidieron ocupar un complejo habitacional, levantado por la Dirección Provincial de Vivienda, con fondos del Plan Federal de Viviendas.

Sin embargo, la empresa constructora no tardó en radicar una denuncia en la comisaría Nº 15 solicitando el desalojo y ahora, las personas que ocuparon los edificios temen por su futuro, ya que sus propias casas fueron perjudicadas por la excesiva cantidad de agua ingresada.

“Tomamos el edificio porque nuestras casas estaban inundadas, lo hicimos por nuestros hijos”, esbozó una explicación una de las mujeres en el lugar, en diálogo con el móvil de Radio 2. “Nosotros queremos quedarnos pero que no nos regalen nada, vamos a pagar”, expresó. Y afirmó que las construcciones son continuamente saqueadas por lo que consideró mejor que “estén ocupadas por nosotros”,.