En el marco de la 90ma. entrega de los Premios Oscar, el cine chileno obtuvo su primer Oscar para un largometraje. Una mujer fantástica, de Sebastián Lelio, fue elegida en el rubro Mejor película en lengua no inglesa.

El filme protagonizado por la actriz transexual Daniela Vega repitió el lauro logrado en 2015 por el cortometraje Historia de un oso, de Gabriel Osorio Vargas.

El mismo Lelio definió a su película como una historia de amor y no como un filme abanderado por una causa. En este caso es la historia de una mujer transexual que debe enfrentar la hipocresía de los familiares de su pareja, un hombre recién separado, qué sorpresivamente fallece estando con ella festejando un inminente viaje que podría ser el comienzo de una nueva vida para ambos.

Lelio, que recibe este valioso premio para él mismo y la cinematografía chilena casi como un regalo por su 44 cumpleaños, el próximo jueves, vive en Alemania desde después del éxito obtenido por su anterior filme Gloria, cuando abrió un restaurante allí.

Pero, además, forma parte de una camada de cineastas que han puesto al cine chileno en las pantallas de los principales festivales del mundo y con Una mujer fantástica ratificó el talento ya mostrado en sus anteriores obras.

Lelio acaba de terminar otros dos filmes: Disobedience, versión de la novela de Naomi Alderman que aborda el lesbianismo en una comunidad judía ortodoxa de las afueras de Londres y la remake estadounidense de Gloria.