La esclerosis múltiple es una enfermedad neurológica crónica que afecta a más de 1,8 millones de personas en todo el mundo. En Argentina, la incidencia se estima entre 23,8 y 48,3 casos por cada 100.000 habitantes, según datos difundidos.

A diferencia de otras patologías, muchas de las manifestaciones de la esclerosis múltiple no son visibles a simple vista. La fatiga constante, los problemas de visión o las dificultades cognitivas pueden aparecer de manera intermitente y confundirse con situaciones cotidianas, lo que muchas veces retrasa la consulta médica y el diagnóstico temprano.

La enfermedad se produce cuando el sistema inmunológico ataca la mielina, la capa que protege las fibras nerviosas del cerebro, la médula espinal y los nervios ópticos. Esto altera la transmisión de señales entre el cerebro y el resto del cuerpo, generando síntomas que varían según cada persona. Suele diagnosticarse entre los 20 y los 40 años y afecta con mayor frecuencia a mujeres.

Entre las señales más comunes se encuentran la fatiga persistente que no mejora con el descanso, visión borrosa o doble, hormigueos, sensación de quemazón, debilidad muscular, problemas de equilibrio y dificultades de memoria o concentración. Los especialistas advierten que los síntomas pueden aparecer y desaparecer, además de variar en intensidad, lo que complejiza aún más su identificación.

En los últimos años, el abordaje de esta enfermedad cambió de manera significativa. Hoy contamos con terapias más específicas y estrategias de seguimiento que permiten no solo reducir la actividad de la enfermedad, sino también mejorar de forma concreta la calidad de vida de las personas”, explicó la Dra. María Cecilia Pita. La especialista destacó además que el desafío actual es ampliar el acceso al diagnóstico temprano y a los tratamientos innovadores.

Junto con los avances médicos, los especialistas subrayan la importancia de un abordaje integral que contemple la salud mental, el acompañamiento social y la actividad física adaptada a cada paciente. Con seguimiento médico, información confiable y apoyo del entorno cercano, muchas personas con esclerosis múltiple pueden sostener sus proyectos laborales, familiares y personales sin que el diagnóstico defina su calidad de vida.

Fuente: Agencia NA.