La reciente alerta emitida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) por un nuevo brote de ébola Bundibugyo en África volvió a poner el foco sobre una de las enfermedades más temidas a nivel global. Si bien la situación genera preocupación internacional, especialistas argentinos remarcan que no hay motivos para entrar en pánico y buscan transmitir tranquilidad respecto del escenario local.
“El ébola es una enfermedad causada por un virus altamente contagioso que está dentro del grupo de las fiebres hemorrágicas”, explicó Mónica Foccoli, jefa de la División Infectología del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires. Según detalló la especialista, en los cuadros más graves la enfermedad puede provocar hemorragias severas y presentar una mortalidad superior al 50%.
Desde el ámbito médico señalan que el principal reservorio del virus serían ciertos murciélagos frugívoros, es decir, aquellos que se alimentan de frutas. El contagio ocurre por contacto directo con sangre, secreciones u otros fluidos corporales de animales o personas infectadas, motivo por el cual los especialistas insisten en evitar cualquier tipo de exposición a fluidos de pacientes contagiados.
Los síntomas del ébola suelen aparecer entre los 2 y 21 días posteriores a la exposición. En una primera etapa, la enfermedad puede confundirse con un cuadro gripal debido a la presencia de fiebre, dolor muscular, debilidad, fatiga y dolor de cabeza. Sin embargo, en una segunda fase pueden desarrollarse complicaciones hemorrágicas graves que requieren atención médica inmediata.
En cuanto al tratamiento, actualmente no existe una terapia específica contra la enfermedad. “El abordaje es sintomático”, indicó Foccoli, quien recordó que durante el gran brote registrado en 2014 se probaron distintas alternativas médicas que no lograron resultados concluyentes.
Aunque desde hace algunos años existe una vacuna contra ciertas variantes del ébola, la especialista aclaró que la cepa Bundibugyo que circula actualmente presenta diferencias respecto de otras versiones del virus. Esto significa que, por ahora, no existe una vacuna específica para esta variante en particular.
Finalmente, Foccoli llevó tranquilidad sobre la situación en Argentina y destacó que el brote permanece localizado principalmente en Uganda y el Congo. “No hay que entrar en pánico. Argentina no tiene vuelos directos a esos países, aunque siempre es importante mantenerse informado y consultar con un profesional ante cualquier duda”, concluyó.
Fuente: Agencia NA.



