No se detiene la polémica por los dichos del ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, quien sostuvo públicamente que no consume indumentaria fabricada en Argentina, y este miércoles también le respondieron desde el gobierno de Santa Fe. El ministro de Desarrollo Productivo provincial, Gustavo Puccini, salió en defensa de la industria textil local y sostuvo que las declaraciones del funcionario nacional “hacen mucho daño”.
En tanto, en nuevas declaraciones realizadas este miércoles por la tarde, Caputo volvió a defender la apertura de importaciones, especialmente en el sector textil. Aseguró que una economía abierta beneficia a la gente porque permite acceder a ropa más barata, tanto nacional como importada.
Críticas desde Santa Fe
El ministro santafesino Gustavo Puccini dijo en referencia a la postura de Caputo: “Estas declaraciones a veces hacen mucho daño, sobre todo cuando provienen de funcionarios de alto rango”.
“Decir que nunca se compró ropa en Argentina es desconocer nuestra historia productiva y, prácticamente, desconocer la vida cotidiana del país. Es una mirada que desvaloriza a miles de trabajadores y empresas que sostienen un sector con fuerte identidad y arraigo”, expresó el funcionario provincial.
Puccini reclamó además que se bajen los impuestos que paga la producción textil argentina para que puedan competir de mejor manera con los productos que llegan de afuera. “En nuestro país, la industria textil siempre pagó altos impuestos”, señaló.
En ese marco, Puccini resaltó que la provincia implementó “novedosas propuestas que ya están vigentes en la Ley Tributaria 2026 para que la producción santafesina pague menos impuestos”.
En sus declaraciones, el ministro reivindicó la trayectoria del sector textil en Santa Fe y su impacto social y económico. “La producción textil tiene un arraigo muy fuerte en nuestra provincia, no solo en las grandes ciudades como en Rosario, donde hay marcas que son emblema, sino también en pueblos y localidades pequeñas. Yo mismo vengo de ese mundo: mi madre trabajó en empresas textiles. Conocemos a los dueños, a los operarios y a las comunidades que dependen de esta actividad”, señaló.
Puccini también cuestionó las comparaciones implícitas que, a su entender, surgen de las declaraciones de Caputo. “Comparar una empresa argentina con otra de países que cuentan con subsidios, cargas impositivas mucho más bajas y políticas de apoyo distintas es, cuanto menos, injusto. Y hacer ese tipo de declaraciones desde el Estado sin contemplar estas diferencias es aún peor”, sostuvo.
En contraste con la mirada nacional, el funcionario santafesino remarcó la necesidad de trabajar de manera articulada entre Nación y Provincia. “Son momentos para cooperar, no para desvalorizar la producción local. El Gobierno nacional tiene herramientas clave para fortalecer al sector: reducir cargas tributarias, revisar el impuesto a los combustibles, el impuesto al cheque y las retenciones, e invertir en infraestructura para mejorar la competitividad”, afirmó.
Y añadió: “En Santa Fe ponemos a disposición financiamiento, ciencia aplicada, infraestructura productiva y una agenda de apertura de mercados junto al sector privado. Nuestra lógica es apoyar al que produce, no desalentar su trabajo”.
Caputo insiste en el modelo
Este miércoles, Luis Caputo ratificó la apertura de importaciones que impulsa el Gobierno. "Estamos viendo que una economía abierta claramente favorece a la gente", afirmó.
El ministro de Economía subrayó que la gente en la actualidad "puede comprar ropa argentina más barata, también puede comprar ropa afuera, no necesita viajar".
"Yo no compré nunca en mi vida ropa en Argentina”, había afirmado Caputo días atrás en una entrevista. En ese contexto, al periodista comenzó la entrevista preguntándole de qué marca era el saco que vestía en ese momento el ministro. "Massimo Dutti", respondió el ministro y contó que lo compró en Estados Unidos para luego definir a la marca de lujo como "una casa buena relativamente barata".
Caputo sostuvo, en defensa de las políticas económicas libertarias que con "el modelo de la economía cerrada que supuestamente favorece la producción nacional" el resultado fue "14 años sin generar empleo, 11 años sin crecimiento y 57% de pobreza".
"Desde que llegamos la ropa bajó sustancialmente", subrayó y apuntó que la polémica no tiene que ver con estar "contra una industria o empresario en particular, es un tema de modelo".



