Las tasas de interés en pesos en torno al 25% TNA, un riesgo país en 550 puntos, bonos soberanos cortos en torno al 4% y largos en el 8% anual en USD me muestran un optimismo en el rumbo económico que tomó el país.
Ahora bien, un fenómeno que se me está presentando en lo particular del trabajo es la denominada "sobreinversión". Nuevamente empiezo a notar cómo a pequeños y medianos ahorristas les empieza a "quemar" los ahorros y están más pendientes de las tasas de rentabilidad esperada, que de los riesgos que asumirían dichas colocaciones. Es por eso que, en mi rol de asesor, no puedo dejar de invitarte a frenar un segundo y pensar en el riesgo-beneficio de invertir hoy en instrumentos financieros con riesgo político argentino.
Como análisis personal: invertir en un bono soberano del gobierno argentino al 2035 en adelante, con un oficialismo que reelige, te puede llevar a obtener una rentabilidad directa desde hoy hasta noviembre de 2027 de un 25% en dólares, teniendo en cuenta el cobro de rentas y una baja del riesgo país.
Pero en un escenario alternativo, con un oficialismo que no puede reelegir, el panorama sería muy distinto. Al día de hoy no tenemos en claro quiénes serán los candidatos, pero el mal momento vivido en 2019 tras los resultados de las elecciones PASO, creo que nos da una idea del castigo que pueden sufrir los activos financieros, que bajaron entre un 50% y un 70% en pocos días.
Entonces, ante la posibilidad de ganar un 25% y perder un 70%, no veo que el ratio riesgo/beneficio sea muy atractivo para hacer colocaciones de largo plazo. Y te digo más: ésta no es ninguna verdad revelada. Puede pasar lo mismo que el año pasado: el miedo ante la posibilidad de un mal resultado electoral adelantó parte del castigo, el riesgo país subió y las acciones bajaron hasta un 50% desde sus máximos.
¿Estoy diciendo con esto que hay que volver al colchón?
¡NO! Únicamente hay que ser más astuto a la hora de elegir dónde colocar nuestro capital. Para los más precavidos, pueden ser CEDEARs, ETFs o FCIs con bonos del exterior, siempre contando con una gestión profesional de la volatilidad que puede asumir la cartera.
Pero hay un segmento de la industria que, bien analizado y segmentado, puede generar excelentes retornos descorrelacionados de los vaivenes del mercado y el riesgo país: el crédito privado. Emisiones estructuradas y garantizadas por SGRs, bancos o fideicomisos con activos reales que, al día de hoy, ofrecen rendimientos de entre el 7% y el 8% en dólares. Con un buen análisis de riesgo, podemos encontrarnos con la oportunidad de invertir en empresas que continúan creciendo en competitividad y tienen varias décadas de trayectoria.
Siendo conservadores, podríamos proyectar un rendimiento del 10% en USD para los próximos 18 meses, atravesando tranquilos todo el período electoral, para barajar y dar de nuevo en 2028.

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