Si la semana que pasó dejó un combo explosivo entre política, negocios y economía real, la que arranca promete ser directamente determinante. No es exageración: lo que se defina en los próximos días puede impactar de lleno en la producción industrial, en el ritmo de la construcción y en la ya frágil estructura empresarial de la región.
El precio que nadie quiere confirmar
El foco está puesto, sin dudas, en la tarifa del gas. Porque a partir del 1° de mayo comienza el período invernal y, con él, la necesidad de importar gas natural licuado (GNL), el componente más caro del sistema. Hasta ahora, lo único claro es la incertidumbre.
El Gobierno nacional decidió dar marcha atrás con el esquema de apertura al sector privado y resolvió que ENARSA —la estatal que el propio oficialismo aspira a desmantelar algún día— vuelva a encargarse de la importación. Pero no definió lo más importante: el precio al que ese gas se trasladará al sistema.
Ahí está el problema. Mientras el gas reconocido hoy en tarifas ronda los 3,8 dólares por millón de BTU, el costo real de invierno puede superar los 10 dólares. La guerra en Irán puede disparar aún más los precios. Una brecha sin antecedentes recientes, que las distribuidoras —como Litoral Gas— deberán reflejar en los contratos que tienen que presentar ante el Enargas antes del 30 de abril. La decisión final, sin embargo, la tiene el Ministerio de Economía, que evalúa el impacto inflacionario de cualquier ajuste antes de convalidar cuadros tarifarios, pero tiene como ancla el ajuste fiscal.
El pragmatismo oficial frenó la privatización del esquema de importación. Ahora choca con la necesidad de evitar que ese mismo pragmatismo se traslade a los precios. En el medio queda la industria.
Desde FISFE —la Federación de Industriales de Santa Fe— ya hicieron llegar el mensaje con claridad: si el traslado es pleno, muchas plantas directamente dejarán de producir. No es una amenaza. Es un cálculo. Sectores intensivos en energía como metalurgia, cerámica o alimentos ya analizan paradas técnicas o reducción de turnos. En algunos casos, el costo del gas podría volver inviable la producción.
Puerto Norte: el Estado congela, el privado igual construye
La tensión política entre Nación y Santa Fe sumó un nuevo capítulo con la discusión por infraestructura y deudas. El gobierno provincial volvió a cuestionar la falta de obras nacionales en rutas, mientras desde el peronismo —con Omar Perotti como voz activa— se reavivaron las críticas a la gestión local por el acuerdo con Ansés. El gobernador respondió con contundencia.
En ese marco, los terrenos de Puerto Norte —que formaban parte de una posible compensación por la deuda del ANSES con la provincia— volvieron a empantanarse. Desde el oficialismo libertario dejaron en claro que cualquier avance quedará postergado hasta después de 2027. Otra oportunidad congelada en el corazón de Rosario, en una saga que atravesó sin resolverse desde Cristina Kirchner hasta Milei.
Sin embargo, en paralelo, el sector privado empieza a moverse donde la política no llega. En esa misma zona se anunció “Casas en Altura”. Andrés Lufft, desarrollador del proyecto lindero al de Milicic-Transatlántica, adelantó a Ecos365 que se trata de 97 unidades —25 de un dormitorio, 50 de dos y 22 de tres— con un formato híbrido entre departamento y vivienda, terrazas amplias orientadas al norte, parrillas en unidades de dos y tres ambientes, y amenities que incluyen piscina en el sexto piso. Cada uno de los seis bloques tiene hall propio, lo que reduce el palier compartido a una o dos unidades. Inicio previsto: agosto de este año.
Que un privado decida invertir ahora, al margen del laberinto político, otros desarrolladores están analizando reconvertir sus proyectos o renegociando opciones, como el grupo Irsa, de Eduardo Elsztain, está haciendo con Fundar en los terrenos del Shopping de El Alto, como contamos el año pasado en esta columna. También estàn los que pronto porque ya no les queda canuto y nada por “quemar”, como reconocieron algunas constructoras esta semana.
En paralelo, el intendente Pablo Javkin se cruzó con el Colegio de Arquitectos y sectores de la oposición en medio de críticas por la gestión urbana —se habló incluso de un "club de las ruinas". También les habló a los empresarios, que actuaron por reacción. Tanto la Cámara de la Construcción como la Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV) salieron a respaldar al municipio en el marco del Consejo Federal de la CAC. Reconocieron que no hubo otra gestión local que haya impulsado tanto al sector en los últimos años.
Ese apoyo, sin embargo, también expuso internas dentro de la AEV, con cuestionamientos sobre la profesionalización del lobby sectorial. No es un debate nuevo. Tampoco uno que el sector pueda darse el lujo de seguir postergando.
El municipio avanzó esta semana con una medida de alivio administrativo: la liberación de costos en la presentación de aportes a colegios profesionales al momento de ingresar planos. Las cámaras lo adoptaron de inmediato como nuevo argumento de defensa.
Mientras tanto, la realidad empresaria muestra su cara más dura. Los concursos y quiebras se multiplican semana a semana. A los casos recientes se suma la inminente presentación de un jugador histórico del rubro amoblamientos de cocina —cuyos dueños supieron tener peso en la dirigencia empresarial— en convocatoria de acreedores. El patrón se repite: caída de actividad, problemas de financiamiento, costos crecientes y, en muchos casos, desorden interno.
El agro mira la presión fiscal con lupa bifocal
Un informe presentado por la Bolsa de Comercio de Rosario cuantificó la presión fiscal nacional sobre el agro en 22%, contra un promedio provincial del 4% —menor en Santa Fe porque el sector está exceptuado de Ingresos Brutos. Pero en el cóctel posterior al remate, la conversación real era otra: la voracidad del SIRCREB, las tasas municipales y el peso de Ingresos Brutos para actividades conexas.
La convicción de que la Nación bajará retenciones "cuando pueda" ya está casi descontada. El problema que desvela es el que está más cerca y tiene menos visibilidad política.
En ese mismo surgió otro dato: la llegada de operadores externos al mercado granario rosarino no generó el sacudón que muchos temían. La integración de Macro vía fusión con una corredora tradicional resultó una "digestión menos pesada", según los propios operadores. Y que solo el Comafi —con perfil bajo— haya integrado corretaje de granos a su oferta habla de una penetración bancaria más lenta de lo proyectado.
Se destacó también la participaciòn de Marcela Romero, nueva titular de la delegación local de ARCA (ex AFIP), que viene estrechando vínculos con la institución bursátil. Y un cambio en la forma de conducción. Pero varios plantearon que deberían aflojar con la presión que estaría ejerciendo el organismo para cobrar en un momento complicado para la actividad económica.
Estafa piramidal, terrenos inexistentes y billeteras cripto
Como telón de fondo, el frente judicial. La causa del Grupo América sumó un nuevo capítulo: la Justicia penal rosarina extendió la prisión preventiva hasta diciembre para Pablo Arcamone y Martín Fernández, imputados por estafas reiteradas y administración fraudulenta. El esquema —venta de terrenos inexistentes y captación de fondos con promesas de rendimientos irreales— pasó de 13 víctimas probadas y 1,3 millones de dólares de desfalco estimado a más de 40 denunciantes.
Los allanamientos en Galería Hermes y Rioja al 300 permitieron secuestrar billeteras frías (cold wallets) —dispositivos físicos que almacenan criptomonedas sin conexión permanente a internet, dificultando el rastreo— que la Unidad de Delitos Económicos del MPA acaba de comenzar a abrir. Su contenido puede ser el hilo del que tire la investigación para reconstruir el destino real del dinero.
Un caso que vuelve a poner en evidencia los riesgos de un mercado donde la necesidad de inversión muchas veces convive con la falta de controles.
Llao Llao: Rosario tiene mesa en la cumbre
Y en medio de todo, la élite empresaria argentina se prepara para su encuentro anual en el Hotel Llao Llao de Bariloche. El evento funciona como caja de resonancia informal: lo que se dice en pasillos y mesas anticipa con más fidelidad que muchos informes el estado real de expectativas del sector privado. Rosario tendrá presencia destacada, con Gabriel Guglielmino —titular de Qala, CEO de El Banco del Sol (del Grupo Sancor) y Prendo—; Alejandro Larosa (Biond Agro); Guillermo Rosental (Cadena DAR y Rock & Feller´s) y Bernardo Milesy (Glocal Latam), entre otros.
Así, entre tarifas sin definir, política en tensión, obras frenadas, inversiones que intentan asomar y empresas que caen, Santa Fe entra en una semana donde una sola decisión —el precio del gas— puede ser el punto de quiebre.
Porque esta vez no se trata solo de cuánto cuesta producir.
Se trata de si conviene hacerlo.

Comentarios