Boom de importaciones de ropa: qué productos desembarcaron con fuerza en Argentina?

Entre enero y mayo ingresaron al país 25.491 toneladas de prendas de vestir por un valor total de u$s 369 millones

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Las importaciones de indumentaria registraron un fuerte crecimiento durante los primeros cinco meses de 2026, con un aumento del 73% en volumen respecto al mismo período del año anterior. Según datos de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), entre enero y mayo ingresaron al país 25.491 toneladas de prendas de vestir por un valor total de u$s 369 millones.

El dato más destacado es la composición de los productos que lideraron las compras externas. Los abrigos encabezaron el ranking de importaciones con USD 84 millones, seguidos por los sweaters y los pantalones, ambos con USD 69 millones. Más atrás se ubicaron las remeras, con ingresos por USD 39 millones.

En términos de precios promedio por unidad, las remeras fueron las prendas con mayor valor unitario, alcanzando u$s 21,7, mientras que los pantalones promediaron u$s 18,2, los abrigos u$s 15,4 y los sweaters u$s 13,7.

Desde la entidad sectorial señalaron que el crecimiento de las importaciones no sólo se observa en dólares sino también en cantidades físicas, alcanzando niveles récord para el período enero-mayo desde que existen registros comparables. Además, remarcaron que el aumento del volumen fue superior al crecimiento del valor importado, reflejando una caída del 19% en el precio promedio de las prendas ingresadas al país.

Uno de los factores que explica esta baja en los precios es la creciente participación de productos provenientes de China, cuya oferta se caracteriza por valores más competitivos que los de otros mercados proveedores.

Preocupación en la industria local

Mientras las importaciones avanzan, la industria nacional atraviesa un escenario complejo. La producción de ropa cayó 15% interanual en abril, acumulando diez meses consecutivos de retroceso. Al mismo tiempo, las ventas de indumentaria muestran una demanda debilitada tanto en shoppings como en supermercados.

El empleo también refleja la situación del sector: entre marzo de 2025 y marzo de 2026 se perdieron más de 4.300 puestos de trabajo registrados en la confección, lo que representa una reducción del 11% de la plantilla laboral.

En este contexto, el fuerte ingreso de abrigos, sweaters, pantalones y remeras importadas se convierte en uno de los principales focos de preocupación para los fabricantes locales, que enfrentan una mayor competencia en un mercado interno que todavía no logra recuperar niveles de consumo previos.

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