Las principales consultoras y entidades financieras que siguen la evolución de la economía argentina ajustaron sus previsiones para los próximos meses y dibujaron un escenario de crecimiento sostenido, pero con desafíos importantes en materia de inflación y estabilidad cambiaria.
El relevamiento, elaborado por FocusEconomics y basado en la opinión de más de 40 analistas, señala que la actividad económica mantendría una trayectoria positiva durante el segundo semestre del año, impulsada principalmente por el desempeño del agro, la minería y el sector energético.
Dólar: una suba gradual hacia fin de año
El consenso de los especialistas estima que el tipo de cambio oficial continuará su proceso de depreciación administrada y finalizará 2026 en torno a los $1.664 por dólar, mientras que para 2027 la cotización promedio se ubicaría cerca de los $1.973.
Los analistas consideran que la estrategia cambiaria del Banco Central seguirá orientada a evitar una apreciación real del peso mediante un ajuste gradual del valor de la moneda.
Inflación: desaceleración, pero todavía elevada
En materia de precios, las consultoras proyectan una inflación promedio anual del 31,3% para 2026, una cifra que representa una leve corrección al alza respecto de estimaciones anteriores.
El informe sostiene que la inflación continuará entre las más altas del mundo, aunque factores como la apertura comercial y la disciplina fiscal podrían contribuir a moderar la velocidad de los aumentos durante los próximos meses.
Crecimiento impulsado por sectores estratégicos
Respecto de la actividad económica, el consenso prevé una expansión del 3% del Producto Bruto Interno (PBI) en 2026.
El principal motor del crecimiento sería el buen desempeño del complejo agroexportador, favorecido por una cosecha sólida, junto con la producción minera y el desarrollo energético, especialmente en Vaca Muerta.
Sin embargo, los especialistas advierten que algunos sectores vinculados al consumo interno podrían continuar mostrando un ritmo de recuperación más lento debido al impacto de la inflación y al ajuste del gasto público.
Un escenario de mayor previsibilidad
Las proyecciones reflejan una economía que mantiene expectativas de crecimiento, aunque con un proceso de desinflación más gradual de lo previsto meses atrás. Para el mercado, el desafío será consolidar la recuperación de la actividad mientras se logra una reducción sostenida de la inflación y se preserva la estabilidad cambiaria.
El informe también destaca que la fortaleza de sectores como el agro, la energía y la minería seguirá siendo determinante para el desempeño económico argentino durante el resto del año, consolidándolos como los principales generadores de inversión, exportaciones y divisas.

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